Revista de actualidad, cultura y pensamiento

UserImg Etiquetas

Animación

“Loving Vincent”; genial tragedia al óleo de una vida malograda

En Cine por

Este próximo viernes se estrena  “Loving Vincent”, la impresionante película que narra, a través de 65.000 fotogramas convertidos en cuadro, el misterio de la muerte de Van Gogh.

Con varias nominaciones importantes a sus espaldas -Globos de Oro y BAFTA- el espectador se va a encontrar con una experiencia estética sin precedentes que ensancha los horizontes del cine en un buen mestizaje artístico, patente a lo largo de todo el metraje.

1891.  Se cumple un año de la extraña muerte de Vincent. Armand, bajo la petición de su padre Roulin; el cartero al que el incomprendido pintor confiaba sus misivas, viaja a Paris para hacerle entrega a Theo Van Gogh, la última carta de su hermano con el que hacía tiempo que había roto la relación. Al llegar a la capital, Armand descubre que Theo ha fallecido de sífilis y no hay receptor para aquella carta.

Comienza entonces un viaje hacia los colores de una sombra; de pincelada gruesa y alocada, de confusión, arte, amor, desprecio y muerte.

Todo en la película rezuma un compromiso con el legado del pintor neerlandés. El trabajo de Dorota Kobiela y Hugh Welchman en la dirección es soberbio. La elaboración fotograma a fotograma de Loving Vincent, que durante 10 años ha congregado a más de 120 artistas de primer nivel,  permite estar en actitud contemplativa, sobrecogido por la grandeza creativa de aquellos que han revivido la obra y en cierta medida, también la figura, de Van Gogh.  La sensación que queda tras su visionado es haber estado atrapado durante 80 minutos en un cuadro interactivo, jugando el rol de narrador omnisciente, pautando cada paso de Armand para averiguar las verdaderas motivaciones del pintor para terminar con su vida. 

Existe cierta torpeza en la ejecución del guion y hacia el ecuador de la película se desinfla la tensión narrativa, haciendo que el espectador pase por alto la sucesión extraordinaria de cuadros que tenemos frente a nosotros. La trama, zurcida por los mismos Kobiela y Welchman, no es el fuerte del film ni mucho menos aunque no llega a chirriar en ningún momento. El trazo y el buen gusto es la constante que permitirá su disfrute y posterior recomendación.

Este artículo será publicado en la revista Pantalla 90

Nueve películas que deberías haber visto en navidades

En Cine/Religión por

Una lista de películas que deberían haber sido vistas en Navidad. Bien. Empecemos mal. Obviaré el criterio de la temática navideña para elegir los filmes. Me guiaré por el siguiente mantra: películas que pueden acompañarnos en lo que queda de estas fiestas.

Para ello, he escogido algunas ideas que puede suscitar el misterio de la Natividad y he acudido a películas en las que ese aspecto tenga cierta importancia. Desde diversos puntos de vista podemos afirmar que el acontecimiento de la Navidad es: histórico, surrealista, tierno, sobrecogedor, inesperado, alegre, sanador, salvífico y revelador. Seguro que me dejo algo. Ya me perdonaréis. Sigue leyendo

Podium “raruno”de las mejores películas de 2016

En Cine/Democultura por

Una vez concluido el 2016, uno hace balance de lo bueno y lo malo y respecto al cine piensa si mereció la pena ir a las salas. Y la verdad es que sí, siempre hay cabida para la sorpresa. A continuación tres películas que posiciono, muy personalmente, en el podio de historias que merecen ser escuchadas; dispuestas a zarandear nuestra poca paciencia y capacidad universal de prejuzgar.

 

Medalla de BRONCE

VAIANA

 

Disney volvió a finales de año con fuerza, con una nueva cinta que nos da la sensación de estar ante lo mejor de Pixar. Humor, aventura y amistad brillan tanto que hay que ponerse gafas. Vaiana es la película de animación más completa en lo técnico hasta la fecha, cada año se superan y este no iba a ser menos.

Firme candidata al Oscar de la academia en su categoría, la trama posiciona al espectador en una época muy lejana y poco conocida. Se trata de los pueblos nómadas que vivieron en la polinesia, la islas más remotas del Pacifico Sur.

La riqueza del relato mítico aparentemente simple sobre cómo el hombre expande la semilla de la vida a través del viaje hacia el “más allá” y su relación de armonía con la tierra, nos habla sobre la capacidad innata del hombre para abordar la aventura de redescubrir la razón del pueblo, su tradición.

Vaiana, la princesa destinada a reinar su tribu, establecida sedentariamente durante ya demasiados años en su isla, no puede quitarse de la cabeza una idea. ¿Hay que conformarse con lo establecido? La llamada del mar/vida no ha hecho más que empezar.

 

Medalla de PLATA

ALOYS


La opera prima del suizo Tibias Nölle rebosa de una personalidad encomiable. Se trata de una obra sensorial muy bien medida, donde el sonido y la fotografía son clave para comprender como funciona la cabeza del protagonista, los procesos mentales de un hombre que parece haber renunciado a la realidad misma.

Aloys (Georg Friedrich) es un solitario detective muy reservado. Su vida carece de relación alguna con su entorno, pero una serie de circunstancias le forzaran a percibir la realidad fuera de su obsesiva cabeza, logrando desvelar lo que parece ser el sentido del encuentro.

Pudiera pensarse que se trata de una película carente de ritmo y significado, o incluso achacar la falta exasperante de no evolución del protagonista a lo largo de la trama. Pero pese a ello, destaca en la recreación de los procesos mentales de nuestros anhelos, insinuando el desasosiego que trae consigo el pensamiento posmoderno que nos limita a ser meras islas en el océano de la humanidad, que al reducir la realidad a nuestra escala mental vivimos dos veces la misma realidad, siempre deseando que la interior e ideal sea la experimentada.

Asistimos a la mente de Aloys, donde progresivamente va desvelándose así mismo en el metafórico bosque de la vida. Puente a la realidad, hacia el fascinante marco espacial donde verdaderamente se desarrolla la trama, en esa gris centro Europa recreada con austeridad, rectitud y soledad. 

La película nos recuerda que en los lugares más retirados de la mente es  el amor la luminosa respuesta que integra nuestro ser ante la falta de belleza en nuestra vida, buscando el sentido, saliendo de nosotros mismos para sentir que vivimos, que vivimos de verdad. Muchos, aunque se sorprendan, creen que lo hacen pero ni siquiera han estado cerca. 

 

Medalla de ORO

LA LLEGADA


Sin duda, la mejor película de ciencia ficción del año que como drama puede posicionarse aun más alto. Es de esas películas que recomiendas conteniéndote para no cometer spoiler e ir a la cárcel de los aguafiestas de historias.

El tema central de la historia se desvela de una manera portentosa a lo largo de la historia, dejando finalmente un poso, un buen sabor de boca. Lo propio del buen cine. Cine de autor redondo en lo argumental y en lo técnico.

Doce naves extraterrestres aparecen repartidas por todo el mundo. En Estados Unidos, una filóloga y un físico deberán descubrir las intenciones de los extraterrestres antes de que el ejército corte el diálogo y se produzca una crisis mundial. Hasta ahí puedo, y debo, escribir.

La película reacciona ante el actual “estereotipismo” del cine donde se corre el riesgo de encorsetar las historias a hilos demasiado comunes para sorprender. El director, Denis Villeneuve, tiene un sentido del cine muy distinto a lo ordinario y por ello le otorgo la medalla de Oro.

Aquí continua la critica integra de “La Llegada”

Ir al inicio