Revista de actualidad, cultura y pensamiento

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Historia de una ciudad: Michael Sandel y la Justicia

En Filosofía/Pensamiento por

“El tiempo pasa… Nos vamos poniendo viejos…”, cantaba Mercedes la negra Sosa allá por 1982, en una de esas canciones que escuchas durante la infancia y no olvidas jamás. Ahora que soy adulto, y me he desprendido de las cosas de niño —que diría San Pablo— podría añadir que no sólo me hago viejo. También menos ingenuo. Y más escéptico. Cada dos por tres me encuentro con adultos a los que les ha ocurrido lo mismo. Pero ignoro si esta metamorfosis es universalizable.

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La familia de Odiseo

En Literatura por

Cuando nos sumergimos en la lectura de los clásicos, especialmente los grecolatinos, nos encontramos ante una bifurcación difícil. En un póster motivacional leí alguna vez que la diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario está en ese “extra”. Yo creo que algo parecido ocurre en esta bifurcación: las obras se pueden leer sin más, o -con ese pequeño “extra”- pueden ser el núcleo de una rica reflexión. Tomemos la segunda vía y empecemos el viaje. Sigue leyendo

Subsidiariedad y sociedades intermedias: reflexiones sobre economía

En Economía/Pensamiento por

Empecemos por una definición. El principio de subsidiariedad se reconoce en la siguiente formulación:

como no se puede quitar a los individuos y dar a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos.” (Quadragesimo Anno, 1931, §79)

Esto significa, particularmente en el orden económico, que conviene que las comunidades más cercanas a un problema tengan la libertad de asumirlo y resolverlo.

Es importante mencionar que el principio no realiza un juicio valorativo acerca de las decisiones que pueden realizar las organizaciones más pequeñas, ni tampoco acerca del estilo de gobierno (por ejemplo, no implica una posición favorable respecto al federalismo), sino que reconoce la supremacía de la persona por sobre el Estado, el derecho a la propiedad como medio para la prosperidad, y que las personas somos seres sociales por naturaleza. Sigue leyendo

He aquí “los hombres”

En Antropología filosófica/Religión por

Hace poco ha salido en clase el tema de la necesidad de Dios. Aclaro: no me refiero al debate medieval entre averroístas y agustinianos sobre si Dios está atado por algún tipo de necesidad o de ley. Más bien se trata de si los hombres tenemos la necesidad o no de un Principio causador-sostenedor (qué par de palabras), amante y amable, primero y último.

Así planteado el problema parece no llevar a ningún lado. En el mejor de los casos a un “pues sí” y a un “pues no”, casi tan injustificados el uno como el otro. Mucho más fértil parece la discusión sobre la pertinencia de los tres términos “rebeldes” del tema: a quién nos referimos exactamente cuando hablamos de “los hombres”, de “necesidad” y en qué consiste “Dios”. Sigue leyendo

8 de marzo: virtudes y puntos ciegos del manifiesto feminista

En Asuntos sociales/Mujer y género por

Empiezo por pedir perdón y permiso.

Me lanzo a escribir una historia, mi historia. No hay más verdad en ella que la búsqueda de la misma. Y la escribo, porque lo que se cuenta en las próximas líneas no es algo que sólo me ocurra a mí.No hay solución al final de la entrada. Lo siento. Confío encontrarla en el camino.

Esta semana ha sido el 8 de marzo. Y medio mundo se ha puesto en huelga para celebrar el Día de la Mujer.

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Mujer muda busca monstruo del pantano para lo que surja

En Amor y sexualidad/Cine por

Hubo una época donde los “bichos raros” se agolpaban en torno al televisor por la noche.

En esa franja delirante comprendida entre la 01:30 de la mañana y las 06:00 de la mañana, místicos en calzoncillos, beocios sin remedio, perezosas de toda clase y condición, insomnes empedernidos o padres primerizos con restos de baba neonatal en el pijama, se agolpaban frente a la caja de luz a ver una y otra vez las bondades de determinada lijadora, de una mopa que limpiaba hasta el pasado, un concierto de jazz de tres al cuarto, documentales del cine húngaro de los años 30 o, para los más decididos o más voluntariosamente despistados, una variedad extraordinaria de películas pornográficas;  especialmente burdas y especialmente frecuentes en las cadenas locales y regionales.

Lo que ahora revisa Zuckerberg en cada whatsapp calenturiento, antes se ocupaba un mandao de la programación  de la tele del barrio.

En este último caso, antes de que Tinder nos pusiera a discernir sobre el eros, uno se podía encontrar, entre embestidas y diálogos de lo absurdo, un tablón de anuncios para los ahogados en la soledad más picosa que, como decía Florentino Ariza en lo que Fermina Daza le abría las sábanas de su cama, es la de la carne.

Era en esa franja extraña de la noche donde antes de la aparición de las redes sociales todo se mezclaba. El olor a gato de la casa, la cerveza medio abierta, un calcetín en disposición confesional… Lo que ahora revisa -cuando tiene tiempo- el bueno de Zuckerberg en cada whatsapp calenturiento, antes se ocupaba un mandao, que no cabe hacer distinción de género en la parrilla de la tele del barrio.

Lo que más me despertaba la atención en ese momento, por lo jocoso y la curiosidad impertinente por encima del apetito básico, era que en la pequeña pantalla, ante el aderezo sexual que ocupaba la parte superior del recuadro azul, un hirviente chat primitivo se desarrollaba con vigor y frenesí.  Los mensajes eran escuetos, con su propia mecánica sintáctica y lingüística. La necesaria economización de las palabras a las que nos sometía la dictadura del SMS dotaba a las oraciones simples (o copulativas) -baluarte del flirteo televisivo- un aire sodomita de cantina del lejano oeste o un triste tablón de desaparecidos en la playa.

“Se busca pedazo de carne para ayuntamiento carnal”.

“Activo busca pasivo. Pasivo busca subjuntivo”.

“Hombre moreno, corpulento e interesante busca a delfín madurito. Esta noche en Palencia”.

“Mujer muda busca monstruo del pantano para lo que surja”.

Porque al final, esto es lo que ha quedado de “La forma del agua”, la última producción oscarizada de Guillermo del Toro.

La última travesura del director mexicano no es otra cosa que la clásica historia de amor, bien barnizada, eso sí, por el ingenio intangible y merecidamente reconocido del creador del Laberinto del Fauno o Mimic.

Hay una estética cuidada, una trama con sentido, un universo coherente, un desarrollo de personajes algo dubitativo pero sostenible y de pronto, casi al final, se corre una cortina de baño cincuentero para sobreentender que entre la chica muda y el monstruo del pantano va a haber tema.

Los hay, claro está, que han buscado hacer un atrevido y seguramente acertado razonamiento para la vida moderna sobre esa “conexión sexual” que no conoce de especies ni de géneros. Como una reivindicación de la imaginación fetichista que por fin desembarca en Hollywood tras cruzar el océano nipón, donde el Hentai llevaba fantaseando con plantas y cuerdas sinuosas destinadas para la dominación y el placer femenino desde hace décadas.

En este aspecto cabe resaltar la noticia que ha recogido la sección de “SModa” de El País, donde tras el estreno de “La forma del agua”, se han vendido como roscas recién horneadas consoladores que especulaban con la forma, longitud y aspecto del falo del anfibio antropomórfico.

 

Ahora toca al lector disculpar a los mediocres, simples y “noséquepatriarcales”, que sencillamente hemos visto en la película una historia interesante que tiene como premisa a una mujer muda terriblemente necesitada de amor, cariño y comprensión que se entrega en cuerpo y alma a un monstruo encerrado en una charca metálica. Ahí está el drama de la tensión dramática. Donde, todo sea dicho de paso, en realidad no cabe espetar la relación en cuanto a la posibilidad de encuentro, reconocimiento y afecto. Sin embargo consideramos gratuito o sintomático de una sociedad de juego de braguetas el marcar o evidenciar la relación de la chica muda y el bicho hasta el punto de dotarle de genitalidad. Todo ello cuando no queda muy claro si ese “recurso”  ayuda a contar la historia; dejando un olor pantanoso a fruto ideológico (propio de la Academia y con el que comulga Guillermo del Toro. Veánse los rostros franquistas del Laberinto del Fauno), que termina por despistar y sacar de la película a algunos de sus espectadores. Como los mensajes de alta carga erótica-festiva de mi cadena local.

Dicho lo cual, acudan raudos al cine. Se sorprenderán (si es lo que piden al comprar una entrada).

 

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J. Baldoví: “Si nos acostumbramos a vivir con la corrupción la democracia puede estar en peligro”

En Entrevistas/España/Vídeos por

Joan Baldoví ha crecido en un entorno rural y se nota.

Quizás haya quienes tras esta primera línea hayan hecho un aspaviento similar al chiste jocoso y de mal gusto, como si los que se ocuparon en entrevistarle en aquel entonces, buscasen alguna forma de descrédito gratuito del personaje antes de nada.

Pues no es así. Sigue leyendo

Liga de la Justicia. “Si estos son dones, ¿por qué los estoy pagando tan caro?”

En Cine/Democracia y Superhéroes por
Liga de la Justicia Cyborg Wonder Woman Flash Aquaman

El entrecomillado del título pertenece a Victor Stone/Cyborg. Pienso que resume bien la psique de muchos superhéroes y refleja la esencia de su tormento espiritual. Quede claro desde este momento que todo lo que sigue hace referencia constante a la trama entera de Liga de la Justicia (Zack Snyder, 2017).

(atención: spoilers) Sigue leyendo

Tabarnia es tomarse muy en serio el humor

En Cataluña/España por

Es notable que el humor desde Cataluña sobre la realidad de Cataluña en España haya tardado tanto en llegar. Es llamativo que en todos estos años de deriva secesionista, desde las entrañas de la comunidad autónoma, no hubiese salido ninguna propuesta “seria” de tomarse a broma todo lo que está ocurriendo.

Decía Camilo José Cela que “el humor es la gran coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas”. Parece que los de Tabarnia le han dado tangibilidad a la cita.

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Guardianes de la galaxia Vol. 2. La gente guapa no sabe de quién fiarse

En Cine/Democracia y Superhéroes por
Guardianes de la galaxia 2 Yondu y Rocket en la nave

Si está leyendo esto es que ha visto Guardianes de la galaxia Vol. 2 (James Gunn, 2017). También es probable que continúe su lectura porque no le importe conocer detalles del argumento de la cinta a pesar de no conocerla. Sea como fuere, a partir de ahora el único responsable de seguir adelante es usted. Queda avisado.  Sigue leyendo

Dos herejías sobre la belleza: Soloviev al rescate

En Pensamiento por

Existe una herejía alarmante muy extendida en Occidente. La densidad especulativa de Disney la ha acuñado en el confuso aforismo “la belleza está en el corazón”. Tratándose del cuento de una doncella que se enamora de una criatura caracterizada como “bestia”, supondré que se trata de la posibilidad de amar a alguien independientemente de su fealdad aparente, cuando en su interior reside el bien.

Todo esto me resulta muy confuso. En primer lugar, está la ambigüedad de un “corazón” en el que debe residir un cierto bien que no sabemos muy bien en qué consiste. No menos preocupante parece ese verbo “estar”. La belleza no “está”, no se sitúa. Se corre el terrible riesgo de etiquetar arbitrariamente la posición de la belleza o, más terrible aún, se corre el riesgo de disolver la belleza en un cierto carácter moral.

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Fernando de Haro: “La vida no hay que redescubrirla en cada generación, sino en cada instante”

En Entrevistas/Periodismo por

Aunque lleva “doble vida”, sus rutinas no son discordantes. “De jueves a domingo me centro en la radio y el resto del tiempo me dedico más a los documentales y a los libros”, tiene dividida la semana pero su vida rebosa coherencia y búsqueda. Fernando de Haro (Madrid, 1965) es un hombre de mirada intensa, un indagador de la realidad que persigue asombrarse con lo sencillo, salir de sí mismo para contemplar el mundo con los ojos de otros.

Su versatilidad le ha llevado a trabajar en todos los campos del periodismo, ahora alaba el gusto de los madrugadores del fin de semana en COPE. Pese a ser “una palabra manida”, reconoce que difícilmente hay algo que supere al amor. No obstante, entiende el término con anchura. Fernando se casó “para el mundo” y siempre ha querido que su familia se pareciera a sus singulares viajes por Oriente. Es difícil encontrar una comparación para él, pero si la pasión se personificara, tal vez llevaría sus zapatos y un periódico bajo el brazo.
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Un siglo en busca de Marcel Proust

En Literatura por

Este 19 de noviembre se cumplieron 95 años del fallecimiento del autor de una de las obras más monumentales de la literatura, y particularmente del siglo XX: Marcel Proust. Su obra, generalmente adscrita a los movimientos modernista y vanguardista, así como al pensamiento existencialista, influyó notablemente en los escritores posteriores, al grado de considerársele, junto a James Joyce, como el creador de la novela contemporánea. Sigue leyendo

Yo nací para mirar… mi mundo, según Charly García

En Música por

Podría seguir buscando el adjetivo perfecto. Pero no lo haré. Podría esgrimir un verbo que lo encarne. Pero sería como quien busca atrapar el agua mientras se le escurre entre las manos. Debería encontrar el léxico adecuado, el momento justo o una simple estrofa de canción. Pero no. Este tampoco es uno de esos artículos. Diría entonces que brota de mi un simple homenaje a un hombre que de vez en cuando pasa a visitarme. Que lo quiero, aún sin conocerlo. El Quijote de la modernidad. Parte de mi identidad.

A Charly García se lo conoce como el padre del rock en español. Y casi sin quererlo se me desprende al papel un lazo que nos une. El de la paternidad. Porque en última instancia mi historia empezó cuando de niño mi viejo no tenía más alternativa que hacer crujir la púa en uno de sus vinilos. Era el único modo de que accediera a comer. Ese acto de rebeldía infantil cruzó nuestros caminos. Si no sonaba García el nene no comía…

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Educar es enseñar a convivir con el misterio

En Dialogical Creativity/Educación por

He compartido en algunas notas mi preocupación por recuperar el asombro como la disposición originaria para el aprendizaje y el desarrollo personal. En La Ruta del encuentroJosé Ángel Agejas insiste en que la formación universitaria debe empezar en el asombro, caminar en él y concluir en un nuevo asombro, habiendo aprendido algo por el camino. Catherine L’Ecuyer (Educar en el asombroApego & Asombro) habla del asombro como motor del aprendizaje y de la importancia de mantener viva esa actitud en los niños.

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Nicolás Maduro y el pájaro silbó de nuevo

En Periodismo por

Ayer concluía en “Salvados” la segunda parte de la entrevista a Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela.

Más allá de entrar en cuestiones de la propia técnica periodística o valoraciones generales sobre el contenido, donde recomiendo echar un vistazo a los artículos publicados por Ignacio Pou en “El Debate Hoy”, quisiera detenerme en el estilo de Maduro.  El estilo que tiene Nicolás Maduro para hablar de política.

Tanto en la primera como en la segunda parte, hay momentos de extraordinario valor ficcional, de escafandra tintada de negro, de malabarismo mental.

Uno se queda con una mueca, que no sonrisilla de incrédula superioridad intelectual, ante el despliegue audiovisual que tiene ante sí. Es como estar atrapado en un diálogo capeado y sempiterno en la catedral de Vargas Llosa. Es como una pelota de mucosidad instalada en el lóbulo frontal que se convierte en palabra viva al decir “no me lo creo”.

Porque esa es la sensación que le queda a uno cuando Évole pregunta y Maduro responde. De alucinar, de no dar crédito a que uno de los dos que hay en esa mesa sea el presidente de 31 millones de personas.

Las salidas de tono, las respuestas sin sentido, la doble moralidad raruna, los aspavientos de trailero en mitad de un atasco, el corte de camisa a la coreana, los reseteos cerebrales, las gesticulaciones “violentas”, las carcajadas que más parecen de barra y Cerveza Polar que de encuentro periodístico.

La duplicidad parlamentaria en Venezuela con la aparición de la Constituyente -la cual no cuenta con un solo representante de la oposición y que ahora se ocupa del poder legislativo del país-, la limpia de magistrados del Supremo y del Constitucional, el cinismo desde el que dicta sentencia internacional a través de recortes de telediarios españoles,  de las colas de lo absurdo -del noqueo económico y social- de la gente que tiene que invertir toda su potencialidad intelectual y el tiempo que Dios le ha dado en comprar el pan y “papel de culo”.

Es como si el pájaro que estimuló al panteísta de Caracas no hubiese dejado de revolotear por Miraflores, intercalando su onomatopeya particular con dialéctica bolivariana.

“Su respuesta no es muy consistente”. “La verdad es que usted impone”.

En definitiva, un aura, “unas energías” que diría la todopoderosa Claire Underwood de Managua, que chocan frontalmente con los usos y costumbres de la entrevista política. Al menos del formato clásico al que estamos acostumbrados en occidente.

Pero tampoco quisiera desviar la cuestión por ahí. Son los personajes, estos personajes, lo que hacen que la entrevista sea algo extraordinario. Es un producto sui generis que tiene más de perfil psicoanalítico que aproximación a un agente internacional con cierta relevancia. Parece un retrato emotivo de un hombre que no tuvo nada, lo tuvo todo y vuelve a no tener nada, con la salvedad de que nadie se ha parado a explicárselo y le han dejado que siga la función, igual que al bibliotecario de Chesterton que jugó a ser un don Quijote con tintes decimonónicos.

Lo decía Bustos la semana pasada: en el programa de Évole impera “lo cinematográfico” por encima de lo periodístico. Lo vemos con la entradilla de los dos programas, que le da a uno la sensación de estar viendo un spoiler de la cuarta temporada de Narcos porque ya sabemos que la tercera es en México. ¡Ojo! A ver si vamos a tener que pedir royalties a la plataforma digital porque hay antecendetes familiares, como las hazañas de los dos sobrinos de Maduro, que nos puedan dar la premisa para otro buen rato de plata o plomo.

También está presente en los cortes y el tono, lo que hace que las conclusiones que cabe extraer, además de ser muy sabrosas y placenteras para el ojo, queden, cuanto menos, en entredicho.

Por tanto, de la visualización de esta “entrevista” saco dos conclusiones: inquietantes los humanos sin rostro que figuran como parte del atrezzo, al final del tiro de cámara, junto a las cortinas rojas. Y que Maduro, tal y como queda retratado, me podría caer bien.

El que quiera entender, que entienda.

Jorge Bustos: “Lo que está haciendo Puigdemont es una españolada”

En Entrevistas/Periodismo por

Llevo un par de días enfangándome de artículos, recortes y exabruptos varios en Twitter; donde mi próximo entrevistado se desfoga mejor al estilo clásico, con los 140 caracteres que le dieron hechuras de polemista relamido de pluma ligera.

Me he masticado su última publicación, “Crónicas biliares”. Una suerte de apéndice literario de la RAE impregnado de excreciones de vesícula. Un placer de lectura para los que tienen cuatrocientas cosas por delante que leer. Sigue leyendo

Carles Puigdemont, “como uno más”

En Cataluña/España por

Una de las cosas que más me divierten de YouTube es la capacidad que tiene de relacionar contenido random en reproducción automática. Estaba viendo un vídeo de un caballero que ha tenido una experiencia espiritual intensa en determinado movimiento religioso en España y un par de segundos después me encuentro un concierto de Sopa de Cabra con Carles Puigdemont a la guitarra. Sigue leyendo

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