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Apología del límite

En Antropología filosófica/Filosofía/Pensamiento por

El límite es aquello que define cualquier cosa, convirtiéndola en determinable. Si no lo hubiese, sería imposible comprenderla, como mucho podríamos intuirla pero, en ningún caso, dominarla. Así es lo infinito, lo eterno, el ser, el tiempo, lo omnipotente, la divinidad, la libertad y, antes que todo ello, la existencia humana.

Las preguntas fundamentales nos provocan crisis porque son, al fin y al cabo, indefinibles: ¿qué es el tiempo? ¿la eternidad? ¿el ser? ¿la libertad? Cualquier fórmula con que uno intente decir de una vez por todas estos conceptos, le deja siempre insatisfecho, testificando así la propia impotencia intelectual.

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Visibilizar mediante la palabra

En Asuntos sociales/Pobreza e inmigración por

Mucho me temo que hay cosas que pasan sin hacer ruido, como si fueran invisibles, durante todo su trayecto vital. Y mucho me temo que hay personas a las que les sucede algo parecido: su vida ha quedado desenlazada de la del resto de sus conciudadanos, su presencia en este mundo parece no afectar en nada a la de los demás. Somos capaces de pasar a su lado sin percatarnos de su situación de extrema debilidad y soledad.

A finales de 2017 la Fundación del Español Urgente (Fundéu) decidió que “aporofobia” iba a ser entronada como la palabra del año –pienso ahora en la cantidad de palabras existentes, y se me ocurre que probablemente no conozco una competición más difícil de ganar que esta. Aporofobia, pues, que no es otra cosa que “el miedo a las personas pobres o desfavorecidas”, según nos informa la RAE apoyándose en la etimología de la propia palabra. Sigue leyendo

Un lugar llamado familia (antropología demográfica)

En Asuntos sociales por

“El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia”. Gilbert Keith Chesterton

Regiones donde mueren más personas de las que nacen, donde miles de pueblos pequeños desaparecen o están en riesgo, donde las personas mayores son el rostro mayoritario de parques y jardines; podría ser el escenario tras una guerra, tras una catástrofe natural. Sociedades donde la palabra hermano es cada vez menos conocida y usada, donde ser padre o madre se excluye crecientemente del itinerario vital, y donde ser abuelo es, estadísticamente, una posibilidad cada vez más remota; podría ser el escenario de una novela distópica, de una película de ciencia ficción. Lugares donde la mutación antropológica de la demografía contemporánea tiene lugar, como realidad, positiva o negativa según su valoración ideológica, de numerosos países de Occidente u occidentalizados.

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Kiko Matamoros: “Vivimos en una disparatada y pueblerina feria de la corrección”

En Asuntos sociales/Entrevistas por

En una escena de La ley de la calle de Francis Ford Coppola, uno de los personajes dice, refiriéndose al ‘chico de la moto’ que ha vuelto a la ciudad tras un tiempo de retiro, que “parece un rey en el exilio”. Nos encontramos con Kiko Matamoros delante de un bar de Pozuelo. Se mantiene erguido y con la mirada como apuntando a un horizonte remoto que no existe, mientras da profundas caladas a un cigarro. Es como un rey en el exilio, alguien que ha encontrado la tranquilidad fuera de sus dominios. Sigue leyendo

8 de marzo: virtudes y puntos ciegos del manifiesto feminista

En Asuntos sociales/Mujer y género por

Empiezo por pedir perdón y permiso.

Me lanzo a escribir una historia, mi historia. No hay más verdad en ella que la búsqueda de la misma. Y la escribo, porque lo que se cuenta en las próximas líneas no es algo que sólo me ocurra a mí.No hay solución al final de la entrada. Lo siento. Confío encontrarla en el camino.

Esta semana ha sido el 8 de marzo. Y medio mundo se ha puesto en huelga para celebrar el Día de la Mujer.

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Mujer muda busca monstruo del pantano para lo que surja

En Amor y sexualidad/Cine por

Hubo una época donde los “bichos raros” se agolpaban en torno al televisor por la noche.

En esa franja delirante comprendida entre la 01:30 de la mañana y las 06:00 de la mañana, místicos en calzoncillos, beocios sin remedio, perezosas de toda clase y condición, insomnes empedernidos o padres primerizos con restos de baba neonatal en el pijama, se agolpaban frente a la caja de luz a ver una y otra vez las bondades de determinada lijadora, de una mopa que limpiaba hasta el pasado, un concierto de jazz de tres al cuarto, documentales del cine húngaro de los años 30 o, para los más decididos o más voluntariosamente despistados, una variedad extraordinaria de películas pornográficas;  especialmente burdas y especialmente frecuentes en las cadenas locales y regionales.

Lo que ahora revisa Zuckerberg en cada whatsapp calenturiento, antes se ocupaba un mandao de la programación  de la tele del barrio.

En este último caso, antes de que Tinder nos pusiera a discernir sobre el eros, uno se podía encontrar, entre embestidas y diálogos de lo absurdo, un tablón de anuncios para los ahogados en la soledad más picosa que, como decía Florentino Ariza en lo que Fermina Daza le abría las sábanas de su cama, es la de la carne.

Era en esa franja extraña de la noche donde antes de la aparición de las redes sociales todo se mezclaba. El olor a gato de la casa, la cerveza medio abierta, un calcetín en disposición confesional… Lo que ahora revisa -cuando tiene tiempo- el bueno de Zuckerberg en cada whatsapp calenturiento, antes se ocupaba un mandao, que no cabe hacer distinción de género en la parrilla de la tele del barrio.

Lo que más me despertaba la atención en ese momento, por lo jocoso y la curiosidad impertinente por encima del apetito básico, era que en la pequeña pantalla, ante el aderezo sexual que ocupaba la parte superior del recuadro azul, un hirviente chat primitivo se desarrollaba con vigor y frenesí.  Los mensajes eran escuetos, con su propia mecánica sintáctica y lingüística. La necesaria economización de las palabras a las que nos sometía la dictadura del SMS dotaba a las oraciones simples (o copulativas) -baluarte del flirteo televisivo- un aire sodomita de cantina del lejano oeste o un triste tablón de desaparecidos en la playa.

“Se busca pedazo de carne para ayuntamiento carnal”.

“Activo busca pasivo. Pasivo busca subjuntivo”.

“Hombre moreno, corpulento e interesante busca a delfín madurito. Esta noche en Palencia”.

“Mujer muda busca monstruo del pantano para lo que surja”.

Porque al final, esto es lo que ha quedado de “La forma del agua”, la última producción oscarizada de Guillermo del Toro.

La última travesura del director mexicano no es otra cosa que la clásica historia de amor, bien barnizada, eso sí, por el ingenio intangible y merecidamente reconocido del creador del Laberinto del Fauno o Mimic.

Hay una estética cuidada, una trama con sentido, un universo coherente, un desarrollo de personajes algo dubitativo pero sostenible y de pronto, casi al final, se corre una cortina de baño cincuentero para sobreentender que entre la chica muda y el monstruo del pantano va a haber tema.

Los hay, claro está, que han buscado hacer un atrevido y seguramente acertado razonamiento para la vida moderna sobre esa “conexión sexual” que no conoce de especies ni de géneros. Como una reivindicación de la imaginación fetichista que por fin desembarca en Hollywood tras cruzar el océano nipón, donde el Hentai llevaba fantaseando con plantas y cuerdas sinuosas destinadas para la dominación y el placer femenino desde hace décadas.

En este aspecto cabe resaltar la noticia que ha recogido la sección de “SModa” de El País, donde tras el estreno de “La forma del agua”, se han vendido como roscas recién horneadas consoladores que especulaban con la forma, longitud y aspecto del falo del anfibio antropomórfico.

 

Ahora toca al lector disculpar a los mediocres, simples y “noséquepatriarcales”, que sencillamente hemos visto en la película una historia interesante que tiene como premisa a una mujer muda terriblemente necesitada de amor, cariño y comprensión que se entrega en cuerpo y alma a un monstruo encerrado en una charca metálica. Ahí está el drama de la tensión dramática. Donde, todo sea dicho de paso, en realidad no cabe espetar la relación en cuanto a la posibilidad de encuentro, reconocimiento y afecto. Sin embargo consideramos gratuito o sintomático de una sociedad de juego de braguetas el marcar o evidenciar la relación de la chica muda y el bicho hasta el punto de dotarle de genitalidad. Todo ello cuando no queda muy claro si ese “recurso”  ayuda a contar la historia; dejando un olor pantanoso a fruto ideológico (propio de la Academia y con el que comulga Guillermo del Toro. Veánse los rostros franquistas del Laberinto del Fauno), que termina por despistar y sacar de la película a algunos de sus espectadores. Como los mensajes de alta carga erótica-festiva de mi cadena local.

Dicho lo cual, acudan raudos al cine. Se sorprenderán (si es lo que piden al comprar una entrada).

 

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Recordarse en los otros para no olvidarse de uno mismo

En Democultura/Música por

Andrés Suárez es un cantautor gallego que se atrevió a coger su guitarra y bajar a Madrid para intentar vivir de unas letras y unos cuantos acordes. Pocas garantías y una ciudad ajena y grande, lo que la hace dos veces ajena para todo lo que tenía como meta. Así las cosas, esto no es una biografía: Andrés tocó mucho y en muchos sitios: en locales, bares, en la calle y el Metro. Pasaron muchos meses, varios discos y ahora llena auditorios, teatros, estadios y todo lo que se ha propuesto hasta la fecha. Todos nos hemos sentido alguna vez Toto, instigados por algún Alfredo a dejar Giancaldo y nuestro Cinema Paradiso para vivir un sueño lejos de casa, pero no todos lo hemos vivido o sabremos lo que es hacerlo; Andrés sí lo sabe.

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Guardianes de la galaxia Vol. 2. La gente guapa no sabe de quién fiarse

En Cine/Democracia y Superhéroes por
Guardianes de la galaxia 2 Yondu y Rocket en la nave

Si está leyendo esto es que ha visto Guardianes de la galaxia Vol. 2 (James Gunn, 2017). También es probable que continúe su lectura porque no le importe conocer detalles del argumento de la cinta a pesar de no conocerla. Sea como fuere, a partir de ahora el único responsable de seguir adelante es usted. Queda avisado.  Sigue leyendo

El instagram de Dorian Gray: caída y redención del millennial postmoderno

En Antropología filosófica por
Millenial

Pese a que los millennials estamos hasta las narices de que se nos eche en cara lo inútiles e inmaduros que somos, se hizo viral hace no mucho un vídeo de un tal Simon Sinek, en el que se pone el dedo en la llaga haciendo un acertado diagnóstico de nuestra entrañable “Y generation” .

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Más allá de la lógica del consumo

En Asuntos sociales/Dialogical Creativity/Economía por

Occidente ha sustentado su desarrollo del último siglo en la lógica del consumo. Para ello, la política, la economía y los medios de comunicación se pusieron de acuerdo: si la premisa es fomentar el consumo, debemos vincular consumo y felicidad mediante la rueda de las satisfacciones.

Nos vendieron que la felicidad consiste en satisfacer nuestros deseos y necesidades y, para eso, pusieron en nuestras manos el sistema de consumo. La rueda ha funcionado durante décadas y todavía hoy, en plena crisis sistémica, la única receta posible que nos venden los estudiosos es la de re-activar el consumo. Sigue leyendo

Ortega: “Hay que volver donde la humanidad pueda salvarse a través de las ideas”

En Democultura/Entrevistas/Periodismo por

Quedan treinta minutos para que el reloj marque las seis y media de la tarde. Ya se puede estar a la sombra y poco a poco se empiezan a llenar las terrazas de Madrid. El sol, con los constantes flujos que mantienen muerto el centro de la capital se convierte en otro motivo más para seguir corriendo, otra excusa para no detenernos a contemplar lo que sucede alrededor. Paramos por obligación, con desgana. Ponemos caras largas al semáforo en rojo y a los minutos que faltan para que llegue el tren. Sin embargo, en una de esas esperas sucede algo insospechado. El paso lento de una mujer que también se acerca a la calzada llama mi atención. Es María Antonia Ortega, la persona a la que voy a entrevistar en 15 minutos. Conversamos ajenas a los tránsitos y dejamos pasar un par de veces la luz verde del otro lado de la calle. María Antonia es sobrina nieta del filósofo José Ortega y Gasset, abogada, escritora y sobre todo, transparente. Tal vez por su faceta poética, pues como ella misma afirma: “La patria del poeta no es la claridad. La patria del poeta no es la oscuridad. La patria del poeta es la transparencia”.

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Si te gusta el flamenco, te encantará el rebétiko

En Democultura/Música por
rebétiko

El lector debe prepararse para un viaje a tabernas atestadas de humo y antros sórdidos llenos de marineros y presidiarios. Unos y otros tienen su música. Aquéllos cantan los amores perdidos y la nostalgia de los puertos del Mediterráneo y el Mar Negro. Éstos lloran la prisión, la soledad y lo perdido. Unos y otros frecuentan los cafés llamados amán –una palabra árabe-persa que significa “pena”– y locales de mala fama. Allí se canta, se fuman pipas de agua y acuden personas de dudosa reputación por no decir francamente desacreditadas.

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Negar la Transición

En España por

A mediados de los años 60, un desconocido Gabriel García Márquez se puso a escribir. Dedicó 18 meses a dar forma a Cien años de soledad. Era una historia que llevaba dentro, que había madurado durante una década en su interior. Necesitaba contar esa historia. Pero el colombiano nunca pensó que estaba escribiendo el libro más importante, tal vez, del siglo XX.

A principios del siglo XVI, cumplidos ya los 50, Leonardo Da Vinci comenzó a dar forma al Retrato de Lisa Gherardini. Era un retrato más, otro retrato por encargo de los muchos que había creado a lo largo de su próspera vida. Puso lo mejor de sí pero seguro que el florentino no pensó en pintar el cuadro más reproducido, más admirado y más popular de la historia.

Las grandes obras se hacen, no pensando en su grandeza sino en hacerlas. Sólo una vez terminadas empiezan a crecer.

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¿Es posible amar para siempre?

En Pensamiento por

En “The entire story of you”, Black Mirror nos presenta la historia de Liam, un joven e inseguro abogado que empieza a sospechar a sentir celos de la relación de su mujer con otro hombre. A medida que la historia avanza, sus celos se vuelven más paranoicos, y, desgraciadamente, los hechos acaban confirmando sus peores sospechas. Sigue leyendo

Desconexión total

En Viñetas por
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Muchos dicen que cuando estamos conectados estamos hablando con otros. Pero, ¿conectarnos con otros no será una excusa para reafirmar que estamos encantados de conocernos a nosotros mismos? Al final, la soledad. Desconexión total.

Viñeta publicada originalmente en Don Castulo Daily Online y reproducida con permiso del autor.

Pastoral americana: rebelarse contra el vacío

En Democultura/Literatura por

La pastoral americana es el ideal de quienes, tras la Segunda Guerra Mundial, creían que la vida en los Estados Unidos era un paseo por un prado de hierba, en el que todo es orden, paz y tranquilidad. La pastoral americana es una existencia fundada en la libertad de hacer aquello que uno desea sabiendo que, en el fondo, lo que uno quiere es aquello que todos quieren. Pero la pastoral americana se terminó con una bala en la cabeza de John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963. El sueño se transformó en la pesadilla real de la Guerra de Vietnam o, en las Torres Gemelas reducidas a un montón de escombros el 11 de septiembre de 2001.

Hoy en día, la pastoral americana no es más que el pavo de ‘Thanksgiving Day‘, lo único capaz de poner de acuerdo a millones de americanos durante 24 horas, capaz de suspender el malestar y las incomprensiones, cubriéndolas con aquella máscara de serenidad y seguridad que caracterizaba la vida de sus padres. Sigue leyendo

La Libertad y una estatua solitaria

En Pensamiento por

En Liberty Island, en el puerto de Nueva York, se alza la estatua más colosal del mundo. Desde allí Libertad, vestida de diosa romana, alza en su mano derecha una antorcha iluminando el mundo y sostiene una tabula ansata en la izquierda, defendiendo la ley y la autodeterminación de los pueblos. Su rostro es sereno, imperturbable, con una gravedad que parece juzgar el mundo violento en el que vivimos y encontrar sus muchas carencias. O simplemente observar indiferente el monótono ir y venir de las vidas de los hombres.

Sus símbolos se agotan rápidamente y nos dejan insatisfechos. Apreciamos su monumentalidad y su valor para la humanidad. Proclama el valor de la libertad desde las costas de un pueblo que ha asumido históricamente la tarea de defenderla en todo el mundo. Sigue leyendo

Un mundo conversable

En Cultura política/Pensamiento por

En ese fondo inabarcable de relatos que nos legó Grecia, hay uno que cuenta que Zeus, apiadándose de Alcyone y Ceyx –a quienes había condenado a tomar la forma de pájaros alciones–, decretó que durante unos pocos días del solsticio de invierno, en medio de las inclemencias de la estación, se produjera la calma para que pudieran construir sus nidos y resistir así a los embates del clima.

Desde entonces, los días alciónicos han sido imagen recurrente para referirse a esos momentos de aparente inactividad, de tregua con las duras pruebas del día a día, que resultan sin embargo fundamentales para acometer la tarea de vivir y sobrevivir en medio de esto en lo que consiste ser-humano, que es primordialmente ser-en-relación o, mejor aún, ser-en-conversación. Sigue leyendo

Lucha que te lucha

En Asuntos sociales/Cultura política/Educación por

Este artículo se propone una tarea novedosa: utilizar el razonamiento de la filosofía política no para atacar las grandes cuestiones generales sino para responder a los problemas pequeños, aquellos que pueden ser confrontados con los datos. Hacer algo así como filosofía política a nivel municipal, a partir de una problemática concreta: la que gira en torno al pago de las actividades extraescolares.

Soy profesor universitario y padre de niños en edad escolar así que, posiblemente, haya sesgo subjetivo en lo que voy a decir pero… el inicio de curso me resulta fascinante. Diera la sensación de que la vida misma coge impulso en cada nuevo septiembre y, pese a que fácticamente sabemos que no es del todo así, no deja de ser esperanzador el que unos pocos cambios y movimientos en nuestras existencias sean capaces de generar tantas ilusiones. Sigue leyendo

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