Revista de actualidad, cultura y pensamiento

UserImg Categoría

Series

Daenerys, Tyrion, Ratzinger y el High Sparrow se toman un café

En Series por
Tiempo de lectura: 6 minutos

Es peligroso, en estos días, pasearse por las calles de King’s Landing. Miles de fans se han echado al monte, cual Sparrows en armas, pidiendo en una bandeja de plata la cabeza de los grandes septons David Benioff y D.B. Weiss. O por lo menos, una procesión pública (Shame! Shame!) pidiendo perdón por sus infamias, en un acto penitencial que les librará de ser inmolados en una pira (justa y necesaria reparación al Señor-de-los-finales-comme-il-faut). Si todo sale bien y la plebe no se entusiasma en su venganza, se les permitirá huir hacia el Muro, “take the black” y pasar el resto de sus días congelándose en el Norte, acompañados, eso sí, por su mascota favorita.

Sigue leyendo

Entronar la historia: el final de Juego de Tronos

En Series por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Este texto es una oda al spoiler. Ni se te ocurra leerlo si todavía no has visto el capítulo final de la serie Juego de Tronos.

Sigue leyendo

Jon Snow y la dudosa caducidad del héroe clásico

En Series por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Los héroes ya no sirven para nada. El arquetipo clásico huele a cerrado y acumula polvo en viejas cintas de VHS o en sus reediciones en Blu Ray. Ya no hay héroes como los de antes, representantes de una moral intachablesino superhéroes con taras y letra pequeña. Gente que prefería hacer otra cosa o cuyos vicios los alejan de los valores de las sociedades a las que defienden. Los héroes, sí los del viaje del héroe, son dodos. Animales condenados a extinguirse por la voracidad de sus adversarios y la incapacidad de utilizar las mismas armas que utilizan sus enemigos para destruirlos. 

Sigue leyendo

Juego de Cínicos: “Si crees que esto tendrá un final feliz, es que no has estado prestando atención”

En Series por
Tiempo de lectura: 5 minutos

La ficción o el relato fantástico dice más del lector que de las acciones que allí se relatan. Su propiedad es la de, mediante el juego del relato mítico, la imagen épica y el diseño fantástico, mostrar las cualidades humanas más comunes, para que el lector o el espectador se encuentre, necesariamente, identificado con alguno de los personajes, o se reconozca en algunos de los roles que allí se representan.

Sigue leyendo

Juego de Tronos: un tablero con mucha Historia

En Series por
Tiempo de lectura: 7 minutos

Juego de Tronos es una fantasía épica ambientada en un mundo medieval que nació como una saga literaria en el año 1996 (¡sí, hace más de veinte años!), llamada “Canción de Hielo y Fuego” pero no ha sido hasta 2011 cuando saltó a la fama de la mano de HBO y su maravillosa serie cuya octava temporada está a punto de acaba de finalizar. Y, ¿sabéis qué? A pesar de que esta es una fantasía donde salen dragones, un ejército de zombies y mucha magia capaz de matar a un personaje o resucitar a otro, existen muchos paralelos históricos en los que George RR Martin, su creador, se inspiró para crear su maravilloso universo. ¡Ojo, cuidado con algún spoiler si no has visto la serie al menos hasta su séptima temporada!

Sigue leyendo

Épica y cinismo: la disputa por el alma de Poniente

En Series por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace unos días recibí una invitación de la Sociedad de Estadistas Alto-Medievales para firmar un comunicado de repudio, a la vez que un pedido de indemnización, por una afrenta escandalosa, una profanación desvergonzada, humillante –un escupitajo en la cara, vamos –cometida por la HBO hacia la especie humana (que incluye, entiendo, a los medievalistas).

Sigue leyendo

[ESPECIAL] Juego de Tronos: final de partida. El análisis definitivo

En Series por
Tiempo de lectura: 1 minuto

Ante el adiós definitivo del mayor fenómeno televisivo de la década, en Democresía hemos querido huir de la marea de teorías gratuitas y adivinaciones vacías que, cual Ejército de la Noche, anega internet estos días. ¿Para qué? Para reflexionar a fondo sobre algunos de los aspectos narrativos, filosóficos e históricos que mejor definen Juego de Tronos: su espíritu contradictorio a medio camino entre lo épico y lo cínico, su inspiración en algunos episodios del medievo y la modernidad, la compleja vigencia del héroe clásico en el personaje de Jon Snow y el papel del cinismo en la identificación del espectador con la serie. Porque más allá de los juegos de acertijos, Poniente puede ser un espejo fascinante en el que mirarnos.

HAZ CLICK AQUÍ PARA IR AL ESPECIAL “FINAL DE PARTIDA – JUEGO DE TRONOS”

Shtisel: una serie para profanos llenos de nostalgia

En Series por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Dos judíos haredíes viajan en tren llevando, con extremo cuidado, un rollo de la Torah. Una mujer se acerca y se inicia una conversación. Le pregunta al mayor de ellos, el rabino Shulem Shtisel,si puede besar la Torah. Esta mujer, judía y laica, ha comenzado el camino del retorno, baal teshuvá.

Sigue leyendo

Metacontrol

En Series por
Tiempo de lectura: 2 minutos

No hemos aprendido nada. Black Mirror: Bandersnatch nos lo ha demostrado una vez más. Ríos de tinta sobre una trama sustancialmente irrelevante ha captado la atención de internet, cuando lo que debería haber copado la atención es la alegoría tras el metacontrol que subyace en esta película interactiva. El espectador comienza a saborear el destino de su protagonista, esclavo narrativo en su jaula de guión. Al igual que un videojuego, este experimento no puede ocultar del todo que se trata sencillamente de un sistema, ni más, ni menos.

Sigue leyendo

Marie Kondo o por qué una camiseta sí puede traer la felicidad

En Democultura/Series por
Tiempo de lectura: 4 minutos

Desde que Netflix estrenó la serie de Marie Kondo, la gurú japonesa que ha puesto patas arriba los hogares de muchos con su método para ordenar y a otros tantos les ha regalado unas buenas risas, he escuchado a amigos y conocidos que ridiculizan hasta extremos desorbitados esta propuesta. Un método que por sencillo puede parecer ridículo, pero creo que no hay nada más necesario que nos recuerden una y otra vez lo evidente. Y con evidente no me refiero al hecho de que cuando ordenamos un espacio ya sabemos que nos ayuda a ordenar la mente, a organizarnos mejor, a hablar menos de lo que me queda por hacer y más entre nosotros o a evitar tirarle a algún ser querido un cenicero a la cabeza por pura desesperación. Con evidente me refiero a que Marie Kondo utiliza el único método que a mi juicio es verdadero: preguntarnos si lo que tenemos delante corresponde más o menos con nuestro anhelo de felicidad.

Sigue leyendo

Stranger Things: La Fe de los pringados

En Series por
Tiempo de lectura: 5 minutos

Se ha escrito mucho sobre Stranger Things desde que los hermanos Duffer la concibieron y Netflix la parió aquel lejano verano del 2016. Son muchos los nostálgicos que han visto en ella una suerte de revenant proveniente de una época dorada del cine y de la cultura americana, enviada para
arrojar un poco de luz y de fantasía mitológica a un mundo que se marchita en su propia inmanencia.

Sigue leyendo

Cinco claves para hundir la octava temporada de Juego de Tronos

En Democultura/Series por
Tiempo de lectura: 6 minutos

Ahora que se nos ha echado encima el periodo vacacional, un buen número de seriéfilos se plantea un rebobinado completo de Juego de Tronos sabiendo que en los próximos meses llegará el desenlace definitivo, la batalla definitoria.

¿Quedarán sujetos los Siete Reinos al devenir de los vivos o de los muertos? A partir de ahora, spoilers a machete. Avisados quedáis.

Sigue leyendo

Una secuencia: el reverendo Smith predicando en la vía pública de Deadwood

En Democultura/Series por

Tiempo de lectura: 4 minutosUno de los personajes más carismáticos de esa sucia y demencial genialidad shakesperiana llamada Deadwood es sin duda el reverendo, predicador, Henry Weston Smith. El pobre reverendo Smith, que ya tenía bastante con ser protestante, existió de hecho en la realidad, como muchos de los personajes de la serie. El tránsito de su valle de lágrimas –y de barro– a la Vida Eterna, sin embargo, difiere del que le dan en la ficción.

Según consta en una carta de Seth Bullock (célebre personalidad del oeste norteamericano, encarnado en la serie por Timothy Olyphant), al reverendo Smith lo mataron los indios yendo hacia Crook City a predicar, tal y como rezaba la nota que dejó en el pueblo antes de marcharse, en el año de gracia de 1876. En la serie su final es un delirio causado por un tumor cerebral que desencadena toda clase de escenas, como las de esta secuencia, realmente notables. Su agonía termina con lo que eufemísticamente podríamos calificar de eutanasia, a instancia de una figura realmente abyecta (tanto en la realidad como en la ficción), la del proxeneta Al Swearengen, uno de los hombres más populares y ricos del entonces asentamiento de Deadwood. Sigue leyendo

USS Callister: distopías digitales a la carta

En Democultura/Series por

Tiempo de lectura: 7 minutosYa está aquí la cuarta temporada de Black Mirror, la aclamada serie británica empeñada en plantearnos inquietantes reflexiones sobre el ser humano y la tecnología. El primer episodio, del que trataremos de extraer algunas ideas que consideramos interesantes, se titula “USS Callister”.

[A partir de aquí, comienzan los temidos spoilers] Sigue leyendo

Black Mirror: El momento Waldo o la democracia de pulgar en una época iracunda

En Cultura política/Series por

Tiempo de lectura: 1 minuto¡Se acerca la cuarta temporada de Black Mirror (estreno el 29 de diciembre)! Mientras esperamos, os traemos este análisis de uno de los capítulos menos valorados de la segunda temporada, al que, sin embargo, el tiempo le ha dado la razón. Juan Pablo Serra analiza The Waldo moment (El momento Waldo, 2013) en un libro publicado recientemente por Ediciones UOC sobre la serie y nos ceden el capítulo sobre el episodio para los lectores de Democresía. Populismo, tecnología, redes sociales y bajas pasiones para alimentar la antipolítica, en el capítulo que, según dicen algunos, “predijo la victoria de Donald Trump”.

El momento Waldo o la democracia de pulgar en una época iracunda

Game of Breakingmad: dilemas morales en las series

En Democultura/Series por

Tiempo de lectura: 5 minutosEl género de las teleseries ha experimentado un desarrollo espectacular en los últimos años, hasta el punto de haberse convertido éstas en productos de consumo masivo cuyos niveles de calidad y coste de producción no desmerecen nada, en muchos casos, a los del celuloide.

Sigue leyendo

One Tree Hill: un lugar al que pertenecer

En Cine/Series por

Tiempo de lectura: 4 minutosLlevo mucho tiempo pensando en escribir sobre One Tree Hill, una de esas series que le marcan a uno la existencia. No es una serie digna de figurar en las listas de mejores series de las páginas de cine de referencia (lo que la hace de alguna forma especial), pero en mi caso llegó en el lugar y momento adecuado y le guardo el cariño suficiente como para que hoy me vea en la necesidad de escribir sobre ella.

Para los que no la conozcáis, la serie narra las historias de unos adolescentes en el pueblo ficticio de Tree Hill, Carolina del Norte. Aunque los protagonistas, lugares y acontecimientos obedezcan a los arquetipos y clichés clásicos de toda serie de High School americana (jugadores de basket, animadoras, taquillas, un montón de tragedias, el prom…), la realidad es que la serie logra profundizar en los estereotipos, logrando, además de un afecto hacia los personajes, su desarrollo. Sobre todo porque es una serie profundamente moral, donde el bien y el mal están delimitados.

No se llama One Tree Hill por casualidad. Todo gira en torno a la comunidad, en la que no podemos hablar de coexistencia, sino de convivencia. No existe ningún individuo aislado (salvo alguno que se lía a tiros en la tercera temporada), sino que la comunidad, organismo vivo frente a la sociedad mecánica, se va alimentando del propio devenir del pueblo y de las historias de cada personaje. No es un pueblo diluido conceptualmente en abstracciones supranacionales. No hay ni Unión Europea ni Globalización. Cuando uno de los personajes viaja a algún lugar fuera de Tree Hill ¡parece como si fuera a irse a algún mundo remoto!

Es moral también en lo relativo al comercio. En One Tree Hill no hay McDonald’s ni Starbucks ni Amazon. Están el café de Karen, el taller de Keith, los restaurantes junto al río…

Río que si seguimos su curso nos lleva hasta la cancha donde entrenan los amigos, unidos por su amor al baloncesto. Esa es otra. Los personajes salen mucho de sus casas, pero estos hogares, lejos de ser refugios, están abiertos al mundo. Los amigos y familiares van a verse entre ellos, van a buscarse… (hoy ya no es tan evidente, como antaño).

One Tree Hill se estrena en 2003, y los chavales tienen en torno a los dieciocho, lo que implica que habrían nacido en la última mitad de los años ochenta. Es la primera generación de los llamados millennials. En la serie no hay redes sociales, pero se dan formas primitivas de los dispositivos que manejamos hoy: el ordenador caja, el Nokia ladrillo, un chat tipo Messenger… No tienen gran relevancia, por suerte. Porque los personajes, rollos sentimentales aparte, buscan sin descanso una única cosa: encontrar su vocación. Esta es la gran tensión de la serie, el motivo por el que creo que es tan valiosa. One Tree Hill nos enseña que cada uno está llamado a ser uno mismo. Ya desde los créditos iniciales nos lo dicen en la canción: «I don’t want to be anything other than me».

En un magnífico artículo sobre la vocación, Higinio Marín decía que:

«buena parte de la vida nos va en acertar a preferir lo que realmente somos y a persistir en esa dirección, aunque también sea del todo preciso saber abandonar los espejismos de un yo preferido pero irreal. Distinguir entre lo uno y lo otro es más bien algo que nos pasa cuando ya se ha superado la dificultad, es decir, cuando la vida discurrida nos ha dado pruebas al respecto. Por eso la juventud es el periodo donde se concentran todas esas incertidumbres y desorientaciones.»

Y concluye así:

«Quien tiene la perfección como pasión de su oficio se cansa pero no se fatiga, pues ésta es la pena de los que recorren la vida sin descubrir qué ni quiénes les llaman.»

El título de la serie (tomado de la canción homónima de U2) se menciona en uno de los capítulos cuando la madre de uno de los protagonistas le dice a su hijo en una entrañable conversación: «There’s only one Tree Hill, and it’s your home.» Esta frase (que le repetirá nueve temporadas después una de las protagonistas al hijo que tendrá) es algo esperanzador para él. Frente a la radical inhumanidad de ser un engranaje de un sistema, una madre le promete a su hijo que hay un lugar donde es querido, que es lo mismo que decir hogar. Donde no hay vínculo, donde no hay raíces, donde no hay amor, no hay hogar. Su madre le está comunicando la esperanza de vivir en comunidad.

El profesor Evaristo Palomar recoge en una síntesis bellísima sobre la tradición lo siguiente:

«La tradición, como esperanza desde la presencia de lo pasado, es la memoria de una comunidad, que es inmediatamente perceptible, al presente, en la familia a través de su permanencia en el tiempo, desde la casa. La vida en cuanto que es, no es sino su derramarse dándose a los demás en fecundidad: ser, amor y donación. Por esto, el dolor en el compromiso de lo concreto y del “próximo”, desde la entrega, da paso a la alegría y al fervor que edifica la comunidad. (…) La tradición es la comunidad en tiempo y tierra. Lo que encierra implícitamente que la fuente de la tradición es el amor, pues toda comunidad se engendra por la amistad, y la amistad es el mismo amor en cuanto se manifiesta y funda por la intercomunicación, obrando según el propio bien la unidad en la común, en mutua reciprocidad.» (Sobre la Tradición, Tradere, 2011).

No sé si One Tree Hill pasará a la historia, pero sí sé que a mí me ha hecho mejor persona de lo que lo han hecho grandes series que hoy figuran entre las mejores. Series de indudable calidad cinematográfica, pero que tengo la impresión de que son en su mayoría nihilizantes. Quizás a nuestro tiempo le hagan falta grandes relatos de esperanza…

La miseria que revela tu miedo al “spoiler” en Juego de Tronos

En Democultura/Series por

Tiempo de lectura: 3 minutosSi tu serie favorita no resiste un spoiler, entonces no merece la pena. Digámoslo claramente: quítala del top 10, del top 100 incluso. Sé que no es fácil de digerir esta noticia, y tal vez este artículo te caerá pesado, hará que te cojas fuertemente la tripa y digas: ¡No se te ocurra spoilearme la vida!

Si ya has asociado el título del artículo con esta noticia que acabo de darte y empiezas a sentir que se despiertan los síntomas de una pesada e hirviente digestión, deja de leer esto ahora mismo y evítate este manjar. Sigue leyendo

Better Call Saul o la caída en slow motion

En Series por

Tiempo de lectura: 4 minutosUna historia que narra las aventuras de un tipo insignificante en una ciudad ficticia casi tan insignificante como él. Ningún crimen digno de arrastrar la furia de las Erinias, ningún amor trágico que despierte la compasión de los dioses, ninguna injusticia que clame al cielo. Y sin embargo, Better call Saul sigue abriéndose camino entre tanta oferta de neón y escaparate, con su ritmo lento, sus diálogos inteligentes, su apuesta por el detalle y los matices.

Hay un aura innegable del universo de Breaking Bad, aunque el envoltorio que recubre ambas propuestas es tan distinto, que muchos pueden descartar la historia de Jimmy McGill y recordar con nostalgia a ese Fausto de la química llamado Walter White. O simplemente reducir Better Call Saul a un spin-off para frikis cautivos de las semejanzas o relaciones que pueden trazarse entre la original y la derivada. Sin embargo, los creadores no han querido rizar el rizo más de la cuenta, al estilo del nefasto Joey desgajado de Friends. Me atrevería a decir que se trata más bien de lo contrario: con Breaking Bad se ganaron el derecho a jugar según sus reglas, a explotar su estilo guste a quien le guste. Y en vez de correr una carrera de cien metros (y haber ganado las olimpiadas) han querido correr la maratón. Sigue leyendo

Ir al inicio