Revista de actualidad, cultura y pensamiento

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Ignacio Pou - page 3

(@IgnacioPou) Fundador de Democresía. Soy un catalán felizmente afincado en Madrid. Agnóstico futbolístico (para mi tranquilidad) pero católico. Periodista. Máster y doctorando en Filosofía. Amante de la filosofía, la antropología y la política, todo ello enmarcado en una vocación por comprender y comunicar más y mejor. En ello consiste la misión de mi vida.

Ignacio Pou tiene 97 artículos publicados

Sesame Credit, o el juego del totalitarismo

En Cultura política/Pensamiento por
Tiempo de lectura: 4 minutos

La maquinaria pensante del nuevo comunismo chino ha encontrado en el concepto de ‘gamificación’ (‘ludificación’, según la Fundeu) la que quizá sea la piedra filosofal del totalitarismo de un futuro no lejano. Sesame Credit es, posiblemente, la piedra angular de la tecnología política que permitirá, en caso de funcionar, integrar los beneficios que reporta al Estado el liberalismo en términos de productividad y la seguridad (poder) que comporta el control ideológico de la población.

Antes de pasar a mayores, les recomiendo que vean un vídeo (con subtítulos en español) del proyecto ‘Sesame Credit’.

 

 

Más allá de los obvios paralelismos del proyecto del Gobierno chino con algunas de las más famosas novelas distópicas del siglo XX, es necesario comprender la superioridad del planteamiento chino frente a los instrumentos de control del INGSOC o la “soma” y el condicionamiento humano del Mundo Feliz: Sigue leyendo

Cataluña imposible

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 2 minutos

Hay que reconocer que ERC estuvo elegante al echarse a un lado para permitir que el Berlusconi catalán (el último cadáver de moda en Europa) liderase un proyecto que creía más importante que sus propias aspiraciones de Gobierno o el afán de protagonizar la “historia”. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que la oposición de CiU (hoy quebrada) a presentar listas separadas con un mismo programa para el 27 se debía en buena parte a la estrategia de enmascarar el desplome de Mas bajo la pujanza de la izquierda encabezada por Junqueras.

Si bien la debacle electoral de la derecha catalanista era más que previsible, ERC le concedió al “molt honorable” el beneficio de la duda para no lastrar el “proces” con el juego de las sillas propio del politiqueo más tradicional.

De este modo, CDC (ya separada de Unió) se evitó el mal trago de tener que reconocer que buena parte de los 62 escaños de JxSí pertenecen realmente a ERC, tal como se comprobó en las pasadas elecciones generales del 20D, a las que concurrieron en listas separadas. Sigue leyendo

La cámara dividida

En Elecciones 20D/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Los últimos meses y semanas han cobrado especial intriga a la luz de la proximidad de unas elecciones generales que se prevén como absolutamente novedosas –inéditas en nuestra democracia– por la irrupción de dos fuerzas políticas “vírgenes” en lo que a política nacional se refiere, capaces de disputar a los partidos tradicionales amplias cotas de poder en el Parlamento.

Que si el PP se mantiene a “dos segundos” de sus perseguidores a cinco vueltas del final, que si Podemos sube y baja a la vez la misma semana en distintas encuestas, que si Rivera se ve presidente, y Sánchez asegura a quien quiera escucharle que su nuevo programa electoral le va a hacer presidente “sin ningún género de duda”…  No hagamos mucho caso, es la dinámica de siempre.

Ahora, lo que sí es sorprendente es que entre los mensajes habituales (“romperemos el Concordato”, “aumentaremos las becas”, “blablabla”…) se han colado mensajes que prometen un punto y aparte en la deriva de nuestra democracia, una segunda Transición que limpie la porquería que a lo largo de los últimos años ha ido aflorando. Sigue leyendo

No hagas el ridículo en Facebook

En Asuntos sociales/Periodismo por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Alguien tenía que decirlo, por todos los que ya están hartos de hacerlo: deja de hacer el ridículo en Facebook.

Yo sé que no lo haces a propósito y que cuando compartes –por cuarta vez este año– una noticia de 2007 y te indignas porque ningún periódico ha abierto hoy su portada con eso lo haces sin maldad. Lo cual no deja de hacer la situación profundamente triste y exasperante.

Piensa en esto si no lo has hecho: somos mucho más poderosos hoy de lo que éramos antes de la web 2.0.  Desde la intimidad de nuestra alcoba podemos explorar cualquier rincón del mundo, aprender cualquier idioma, estudiar cualquier carrera sin gastar un euro en matrículas universitarias o regalar al mundo todos los días esos versos y reflexiones “profundas” que ningún editor que se precie nos hubiera publicado (si no lo crees, mírame a mí, que para algo creé este espacio). Sigue leyendo

Banderolas, himnos y lemas: Todos somos Francia

En Asuntos sociales por
Tiempo de lectura: 3 minutos

“Todos somos Francia”, “Todos somos París”, “#NotInMyName”, “#PrayForTheWorld” y ponte una bandera francesa en la foto de perfil de Facebook, lanza una proclama contra el terrorismo en Twitter, firma una campaña en Change.org y, a continuación, grábate cantando ‘La Marsellesa’.

Quienes pecamos de cínicos no podemos evitar la tentación de echar al carro de las habituales manifestaciones de cursilería generalizada la cantidad de banderolas de Francia que pueblan hoy los perfiles de Facebook. Es casi como si fuera parte de una obligación social, una muestra de buen gusto, demostrar lo muy unido que uno está a las víctimas de la masacre desde el sillón de casa.

Y, sin embargo, algo me dice que si el artículo terminara aquí estaría siendo injusto, me estaría equivocando. Bueno, hay algo cierto: las recogidas de firmas para pedirle al líder del DAESH que dejara de matar niños cristianos nunca le llegaron… Sigue leyendo

Atentados en París: Condenados a vivir juntos

En Mundo por
Tiempo de lectura: 4 minutos


Ayer viernes, París llegó como una respuesta atronadora a esta cabeza amodorrada e instalada en la comodidad de la rutina, como una amenaza dolorosísima, poniendo de manifiesto que no es posible huir de la realidad y construir un discurso al margen del dolor, del odio y de la muerte. Ayer París me sacudió.

Como prólogo a la masacre, un amigo me invitó al teatro a ver ‘A puerta cerrada’, del francés Jean Paul Sartre, en un pequeño escenario de Madrid. A la salida de la obra, comentábamos con extrañeza las dificultades que habíamos experimentado para acceder a la propuesta del filósofo francés: “El infierno son los otros“. Sigue leyendo

Órdago a la chica en Cataluña

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 4 minutos

“Jugador de chica, perdedor de mus”, dicen quienes conocen los entresijos de este juego que hay que dominar para poder fanfarronear en cualquier bar castellano que se precie. Lamento decir que no me cuento entre ellos.

El caso es que lo vivido ayer en Cataluña, una declaración de independencia en diferido, con toda su pomposidad y su épica no es sino la única opción que permiten los resultados de las pasadas elecciones catalanas. Eso, o tirar la toalla e irse cada uno a su casa.

Si hubieran tenido “pantalones” o, en realidad, si el movimiento independentista contara con la legitimidad que de cara al público pretende para sí —si fuera capaz de movilizar realmente al “pueblo catalán” (ese sujeto indeterminado)– es difícil pensar que la cámara autonómica hubiera apostado por seguir “pinchando” al Estado para tratar de forzar una reacción con la que poder seguir jugando a la víctima ante el resto del mundo. Sigue leyendo

Los que quedamos en medio

En Cataluña/España por
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Jueguen a las naciones si les da la gana, pero háganlo en sus casas, déjennos en paz y respeten la democracia.

Es infantil y tramposo creer que una minoría mayoritaria tiene legitimidad democrática alguna para forzar al resto de catalanes a subirnos a un proyecto que ni queremos ni ofrece ventaja o seguridad alguna de prosperar. De hecho, solo las formas que se están empleando para llevarlo a cabo (la rebeldía contra la ley, el acaparamiento de las instituciones autonómicas, el bombardeo ideológico omnipresente y la utilización del “prusés” para tratar de encubrir a corruptos y violentos) son ya de por sí causas suficientes para que la deriva independentista a muchos nos produzca más dudas que ilusión, como bien señalaba ayer Agustín Pery. Sigue leyendo

Albert Rivera y el viejo elefante muerto

En España por
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Dijo un viejo compañero de facultad que de la España oficial, de sus instituciones y partidos, no queda más que”el inmenso esqueleto de un organismo evaporado, desvanecido, que queda en pie por el equilibrio material de su mole, como dicen que después de muertos continúan en pie los elefantes“.

Ese viejo compañero, feroz crítico del bipartidismo, decía estas y otras palabras de los herederos de quienes trajeron la monarquía y la democracia (una democracia débil, pero democracia a su modo) a España, en la Restauración Española de 1875.

Ciento un años después de que Ortega y Gasset pronunciara su discurso ‘Vieja y Nueva Política’ nos enfrentamos en 2015 a unos comicios que vienen marcados por el mismo espíritu de entonces: los odres caducos contra los odres nuevos, en una pugna feroz por embriagarse con nuestros votos. Sigue leyendo

La banalidad de nuestro mal (II): Convivir con lo invisible

En Economía/Pensamiento por
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IMPORTADO POR

EL CORTE INGLÉS S.A.

Hermosilla, 112

28009 MADRID-ESPAÑA

Me explico: He hecho el trabajo de quitarme la camisa y rebuscar en ella en busca de algún tipo de información. Además de lo ya señalado, he podido averiguar que está hecha completamente de algodón y que si la lavo a más de 40 grados centígrados probablemente el resto de mi colada se vuelva color de rosa.

(viene de un artículo anterior: ‘La banalidad de nuestro mal‘)

En nuestras dinámicas de compra los productos simplemente están ahí, no hace falta que nos preguntemos ni por qué ni cómo. En una sola estantería de un país moderno podemos elegir entre una veintena de variedades distintas del mismo bien, muchas de las cuales se fabrican a centenares o miles de kilómetros de distancia. Los instrumentos de estudio de mercado permiten al productor danés darse cuenta de que si traslada parte de sus cajas de galletas de mantequilla a la otra esquina del continente obtendrá beneficios de forma más eficiente que si reduce su ámbito de negocio al mercado local.

Hasta ahí, parece que todo es correcto: el mercado es capaz de movilizar la actividad económica allí donde el mercado permite detectar una bolsa de necesidad (una demanda) susceptible de ser cubierta de forma que tanto productor como consumidor obtengan un beneficio.

Ahora bien, este tipo de análisis, que es el que habitualmente se realiza a la hora de valorar la conveniencia o no de una decisión comercial (tanto de compra como de venta, en términos de coste de oportunidad) no da razón de la realidad de la actividad económica. Es únicamente un análisis relacional, un marco cerrado que limita la perspectiva al intercambio entre dos o varias voluntades, dentro del cual no entran –ni deberían entrar, a juicio de algunos– todos aquellos factores que inevitablemente forman parte de la realidad del producto. A estos factores los he llamado “lo invisible”. Sigue leyendo

Reformar la Constitución

En España por
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Nunca fue buena idea tomar decisiones importantes cuando uno ha bebido algo más de la cuenta, al igual que tampoco lo es compartir las propias intimidades con los compañeros de borrachera o atender a sus consejos. Todo el que acostumbre a salir de vez en cuando por las noches a divertirse un rato (quizá los que solían hacerlo lo recuerden también) sabe que, a esas horas, todos los gatos son pardos; los amigos, íntimos; los enemigos, antagónicos y las reflexiones, grandilocuentes y poderosamente atractivas.

Ocurre que, de vez en cuando, en esos momentos de euforia o depresión, alguien decide que es el momento de arreglar las cosas con su anterior pareja llamándole –borracho– a altas horas de la madrugada, llega a la conclusión de que es hora de someterse a un cambio de ‘look’, o comete la estupidez de demostrar que es capaz de saltar de un balcón a otro. Sigue leyendo

¿Por qué no estamos en Siria?

En Mundo por
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Hace ya semanas que, bajo la indignación y la tristeza por las imágenes y noticias de refugiados que llegan a las fronteras de la UE, subyace una pregunta: ¿Por qué nadie interviene Siria?

Parece claro que la acogida de refugiados es un mal necesario, pero sigue siendo un mal. Lo justo, lo lógico, lo conveniente, sería que nadie tuviera que abandonar su hogar y dejarlo atrás todo, y que, por otra parte, el resto de países no tuvieran que cargar sobre sus hombros con las desgracias de quienes han huido a la desesperada de sus casas.

Este razonamiento, que no deja de ser cierto, ha incrementado el apoyo social a la posibilidad de que España y el resto de países occidentales accedan a participar en una guerra dirigida a estabilizar la región, terminar con el terrorismo de Daesh y deponer a Al-Assad para instaurar un gobierno democrático.

Al fin y al cabo, para quienes defienden la posibilidad de intervenir en Siria, parece que, puestos a gastar cientos de millones en acoger e integrar a quienes acuden a nuestro país en busca de auxilio, cuesta poco más solucionar el problema de una vez por todas. Sigue leyendo

El tonto es más peligroso que el malo

En Cataluña/Elecciones 27S/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Seamos sinceros: más allá de los límites legales, los catalanes tienen toda la legitimidad del mundo para expresar de alguna manera su pretensión de independizarse o no del resto de España ya sea por medio de cauces acordados entre todos o manifestándose a través de otras vías (cultural o socialmente).

El independentismo, si bien en los términos en que se plantea atenta directamente contra la legalidad, según todas las fuentes autorizadas, no es ideológicamente “peligroso”, como pueden serlo determinados sistemas de pensamiento propios del siglo pasado y que sí suponen un atentado directo contra la dignidad y la libertad del hombre (el comunismo y el nazismo son ejemplos de ello). Al menos por ahora. Sigue leyendo

¡Una de democracia!

En Cataluña/Elecciones 27S/España por
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“Nosotros hemos intentado dialogar, pero el Estado Español nos ha fallado, se ha negado a reconocer la singularidad de Cataluña y su encaje dentro del proyecto español. No tenemos nada más que hablar.”

Con palabras similares a estas el presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, pretende darle la vuelta a la tortilla –esto es, a su pretensión de romper con toda legalidad y separarse de España— y vender al mundo entero que su proyecto busca, en realidad, garantizar la democracia frente a la “opresión”. Sigue leyendo

Carta oberta d’un català perplex

En España por
Tiempo de lectura: 2 minutos

A què ve tant de rebombori? Què pretenen? Per què ens torturen així? He de confessar que cada vegada estic més confós davant del circ que haveu organitzat al voltant de l’ independència durant els últims cuatre anys.

(Leer en castellano)

He trobat les justificacions més absurdes i les acusacions més lletges (y no necessariament més certes) entre els qui son partidaris de mantenir unit el que sempre ha estat unit i els qui han sortir a la carrera de manera furiosa i cada vegada menys controlada cap a la ruptura amb el passat per construir un nou començament. Sigue leyendo

Carta abierta de un catalán perplejo

En Cataluña/Elecciones 27S/España por
Tiempo de lectura: 2 minutos

¿A qué viene tanto jaleo? ¿Qué pretenden? ¿Por qué nos torturan así? Confieso que cada vez estoy más confundido ante el cisco que se ha montado en torno a la independencia de Cataluña en cuestión de cuatro años.

(Llegir en català)

He encontrado las justificaciones más absurdas y las acusaciones más feas (y no por ello más ciertas) entre quienes son partidarios de mantener unido lo que siempre ha estado unido y quienes han emprendido una carrera furiosa y cada vez más desbocada hacia una ruptura y un nuevo inicio. Sigue leyendo

Refugiados: ¿Hasta dónde debemos ayudar?

En Asuntos sociales/Pobreza e inmigración por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Este no es otro artículo rasgándose las vestiduras sobre el hecho de que, tras cuatro años de guerra en Siria y 1.600 ahogados en el Mediterráneo solo en 2015, nos hayamos dado cuenta ahora –ahora que la foto de un niño ahogado ha abierto las portadas de todos los medios– de que algo hay que decir ante esto.

No se escandalicen, el hombre siempre ha sido así. Yo no he ido a Jordania a ayudar a los refugiados y usted tampoco lo ha hecho. Las cadenas de mensajes de Whatsapp y los vídeos e imágenes que ha compartido en su Facebook de poco le han servido a nadie, así que dejemos el tema por ahora.

Precisamente ayer me tocó cubrir la reunión entre los consejeros de las comunidades autónomas y la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, para “coordinar esfuerzos” y preparar lo que, a todas luces, va a ser una llegada masiva de refugiados sirios a España.

Es significativo el hecho de que si en julio se hablaba de acoger a 3.000 personas procedentes del holocausto sirio, hasta esta semana las cifras que se manejaban rondaban las 15.000. A día de hoy el ministerio ha dejado de emplear esa cifra, con toda probabilidad debido a que serán muchos más quienes acudan a nuestro país en busca de auxilio.

Ahora bien, volviendo a lo que nos interesa ¿por qué nos impresiona tanto el dolor ajeno? ¿Por qué la intuición general da por sentado el hecho de que nosotros (los países “ricos”) tenemos algo que decir ante la avalancha de gente buscando ayuda?

No me malinterpreten. Soy de la misma opinión. Pero son preguntas que es necesario hacerse, por lo menos con la misma urgencia que la siguiente: ¿Hasta dónde debemos ayudar?

Si traigo estas odiosas preguntas hoy aquí es precisamente por el deseo de ir un poco más allá de la indignación generalizada, de la pataleta del flipadillo que clama contra “Occidente” y el “comercio de armas” y de los aires de los representantes públicos que ayer callaban como muertos y hoy acaparan minutos de televisión sosteniendo que “todo es poco para nuestros queridos refugiados sirios” y haciendo ascos a cualquiera que no demuestre estar, por lo menos, tan “comprometido” como ellos.

Lo cierto es que la broma nos va a costar un pastón: en las próximas semanas y meses vamos a procurar alojamiento a miles de familias, escolarizar a miles de niños, procurar manutención y atención sanitaria, tramitar conforme a la legalidad los visados de refugiados, pagar transportes, invertir en clases de español para los recién llegados y poner en marcha programas de orientación laboral para que quienes puedan trabajar tengan alguna posibilidad de ganarse la vida en nuestro país.

No hace falta que me extienda en el hecho de que esta inversión va a salir de algún lado y que, tras años de carestía, la ayuda a los refugiados no saldrá de lo que “sobra” en las cuentas del Estado, esas que nutrimos entre todos.

¿Hasta qué punto estamos moralmente obligados a ello? Solamente hasta donde podamos, desde luego, y donde podamos es un límite que de forma responsable han de determinar nuestros representantes con el apoyo de la ciudadanía. Es necesario hacer una tarea conjunta, un examen de conciencia, para medir nuestro corazón frente a la tragedia y dar una respuesta que vayamos a ser capaces de mantener.

Con todo ello, lo único que pretendo decir es que si, como indica el CIS, hay un 77,8% de la población que aprueba que España se comprometa con quienes hoy sufren las atrocidades que –por fin– nos han conmovido, es necesario que el compromiso sea de todos, y que asumamos que la causa vale la pena, incluso si hemos de renunciar a algo nosotros.

En palabras de la nueva lideresa de Barcelona, es necesario que aceptemos y enfrentemos que la acogida se hará por encima de nuestro propio “miedo a vivir un poco peor”. Y sucederá.

Pero el miedo es sólo eso: miedo. Nuestro miedo a vivir un poco peor contra su miedo a no sobrevivir. Nuestro miedo a tener que compartir una pequeña parte del bienestar contra su miedo al hambre y a la muerte, tan profundo que les ha dado el valor de arriesgarlo todo, para venir sin otro equipaje que el propio miedo.

Miedo contra miedo. Y el suyo es más fuerte.Ada Colau, 28 de agosto.

 

¿Y qué pasará con aquellos a quienes no podamos atender? Solo Dios lo sabe. Ante las dimensiones de la tragedia, la tentación de creer que nosotros podemos con todo (y que solo es cuestión de “voluntad política”) es muy fuerte, pero no es justa. Si bien la ayuda no puede limitarse a compartir “lo que cae de la mesa” de los países ricos, tampoco sería razonable endeudarse para asumir más de lo que nuestra capacidad real permite.

Anteayer un amigo me dijo que se había ofrecido voluntario para acoger a una familia siria en su piso. Fue una provocación inmensa.

 

Cataluña: de la independencia al bono basura

En Cataluña/Economía/Elecciones 27S/España por
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No les desvelaré nada si les digo que España y la UE se encuentran inmersos en una recesión económica grave y profunda, cuyas causas van mucho más allá –al menos en los países denominados como PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España)– de las recesiones cíclicas que, según los economistas, experimentan las economías de vez en cuando, para después volver a la senda del crecimiento económico.

A diferencia del famoso Crack del 29 (la mayor depresión económica que ha conocido el mundo hasta hoy) o de otros periodos de recesión más o menos largos y profundos, la actual recesión económica mundial (debido a la explosión de una burbuja financiera) ha derivado en algunos países (los PIGS, entre ellos) en una crisis de deuda, producida a su vez por un déficit de competitividad que hace a estos países imposible remontar sus cuentas en el mercado global. Sigue leyendo

¿Qué pasa con el ATC nuclear?

En España por
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Manifestación delante del Consejo de Seguridad Nuclear. FOTO: Ignacio Pou
Protesta delante del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). FOTO: Ignacio Pou

A lo largo de las últimas dos semanas, la pugna entre el Gobierno y organizaciones e instituciones de diverso tipo en torno al proyecto de construcción de un Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares en la localidad de Villar de Cañas (Cuenca) ha copado buena parte de las portadas de los periódicos digitales.

La importancia de esta infraestructura, para que nos entendamos, consiste en que fue proyectada para acoger buena parte del combustible (uranio) empleado por las centrales nucleares españolas y que, pese a no resultar ya útil para la producción de energía con la actual tecnología de que disponemos (en realidad conserva un 90% de su capacidad), sigue manteniendo un alto nivel de radiactividad (vamos, que podrían causar una catástrofe).

Para quienes no hayáis ido siguiendo la cuestión, en los últimos días se ha enquistado el proyecto, después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitiera un informe preliminar favorable a comenzar el proyecto y, antes de que el Gobierno diera luz verde, la Junta de Castilla-La Mancha (con el apoyo de los contrarios al proyecto y de organizaciones ecologistas) ha puesto en marcha un procedimiento para declarar la zona como espacio natural protegido.

Así pues, dado que la legislación establece que la declaración por parte de la Junta tiene legitimidad para paralizar cualquier proyecto sobre el terreno, la única salida que le queda al Gobierno si quiere que el proyecto se lleve a cabo es declarar la infraestructura como una cuestión de “interés público”. Únicamente con esta calificación sería posible “saltarse” las competencias autonómicas, según la Constitución. Llegado este punto, todo se reduce a una batalla legal.

Ahora bien, ¿Por qué se oponen quienes se oponen? ¿Por qué se ha de construir en Villar de las Cañas? Y, todavía más, ¿Por qué es necesario un ATC en España?

Empecemos por el principio:

Estado actual de la central de Vandellós I. FUENTE: CSN

Si hay que darle un comienzo a toda esta historia, este tendría lugar en 1989, cuando, debido a un incendio en el reactor I de la central nuclear de Vandellós (Tarragona), se desmantela la instalación y, al no tener un cementerio nuclear (lo que viene a ser un ATC), envía el combustible nuclear a Francia.

Entre otras condiciones, el acuerdo entre España y Francia establecía que, si en 2011 España no tenía un ATC construido donde albergar el combustible nuclear, pagaría 65.000 euros diarios de fianza.

De hecho, a la vista del vencimiento del plazo, España actualizó su (sexto) Plan General de Residuos Nucleares en 2006, en el cual (en su Anexo C) se establecía como “objetivo prioritario” tener finalizadas las instalaciones del ATC en 2010.

Sobra decir que dicho plan no solo no se cumplió, sino que, en lo peor de la crisis económica, España tuvo que renegociar el acuerdo con Francia para no tener que hacer frente a la penalización.

El caso es que, 20 años después del incencio de Vandellós y dos años antes del vencimiento del plazo, en 2009, –como siempre, tarde y mal– el ejecutivo de José Luiz Zapatero puso en marcha el proceso para elegir la ubicación del nuevo almacén. En un principio se presentaron 13 localidades candidatas, de entre las cuales se preseleccionaron ocho. En diciembre de 2011, tras los informes técnicos pertinentes, el recién estrenado ejecutivo de Mariano Rajoy anunció que la localidad elegida para albergar la instalación era Villar de Cañas (pese a que en el informe era la cuarta localidad por orden de idoneidad).

Representantes del Gobierno, la Junta y el Ayuntamiento en el emplazamiento elegido. FOTO Ayto. Villar de Cañas

Ahora bien, de 2011 a esta parte, lo que se ha venido hacer es idear el proyecto y realizar prospecciones y estudios sobre la adecuación del terreno a las condiciones geológicas necesarias para albergar unas instalaciones que, recordemos, deben ser de altísima seguridad (nada de maremotos, terremotos, corrimientos de tierras, inundaciones, etc.).

Como resultado de estos informes, según denuncia el Colegio de Geólogos, y como también critican la Plataforma Contra el ATC en Villar de Cañas, Greenpeace y Ecologistas en Acción, resulta que el terreno del emplazamiento escogido está cercano a un humedal (el que origina la laguna de El Hito, a menos de 20 kilómetros), lo que puede dar lugar a inundaciones y erosión del terreno; y en un entorno cuyo terreno es de tipo yesífero (compuesto, en parte, de yeso), lo que puede originar la disolución de bolsas de tierra y posibles corrimientos o hundimientos. Ya es puntería, ya…

Según los expertos que llevan a cabo el proyecto, estos problemas se podrían solventar en buena medida volviendo a plantear una cimentación especial para el edificio del ATC, pese a que, según denuncian las mencionadas organizaciones, esto elevaría en mucho el presupuesto necesario para construirlo.

Pero, ¿Por qué es necesario un ATC?

Resulta evidente que, después de décadas con varias centrales nucleares en marcha (seis en la actualidad) algo hemos hecho con los residuos de forma que no era necesario construir un ATC.

Lo cierto es que, además de este formato de instalación, cada una de las centrales dispone de un espacio de almacenamiento provisional (las famosas piscinas) y, además, tres de ellas cuentan con un Almacén Temporal Individualizado (ATI) con mayor capacidad. Asimismo, existe un proyecto para construir un ATI en la central de Garoña (Burgos), que lleva inactiva un año.

En cualquier caso, quedan cuatro centrales activas que no disponen de un ATI propio, por lo que, una vez no quede espacio de almacenamiento en las piscinas, de no haberse construido un ATC o un almacén individualizado, habrá que encontrarles una solución.

En la actualidad, la capacidad de almacenamiento de residuos nucleares de las piscinas de las seis centrales se encuentran en un grado de ocupación de entre el 75,4% y el 97,1%, según los datos (a 31 de diciembre de 2014) de las propias centrales nucleares y de la asociación Foro Nuclear.

(Pincha sobre cada central para ver los datos de ocupación de combustible y ATI)

Así pues, una alternativa a la construcción de un ATC sería construir cuatro ATI que fueran capaces de atender a las necesidades de cada una de las centrales nucleares que no disponen de uno, aunque, a juicio de los responsables de política nuclear, esto supondría un coste excesivo (construir y gestionar varias instalaciones en lugar de una), además de plantear dudas de seguridad, debido a la dispersión de residuos nucleares por todo el territorio nacional.

¿Qué inconvenientes tiene el cementerio nuclear?

Ahora bien, la construcción de esta instalación también plantea inconvenientes, según los detractores de la construcción del ATC en Villar de Cañas.

Más allá de los problemas técnicos que, de acuerdo con estos, plantea el terreno sobre el que se pretende construir el cementerio nuclear, uno de los principales argumentos de quienes se oponen a él consiste en el peligro añadido que, a su juicio, supone trasladar los residuos nucleares de alta actividad a un punto centralizado.

De hecho, una de las plataformas que han liderado la campaña contra la construcción del ATC en la provincia de Cuenca, Greenpeace, asegura que la construcción de la instalación en esta provincia supondría que un total de 217 municipios españoles verían convertido en “habitual” (varias veces al mes) el tráfico de camiones de transporte de residuos nucleares de alta actividad. Municipios que, según esta organización, “no han sido consultados” sobre si esto les parece bien o no.

A juicio de la directora de Proyectos de esta organización ecologista, Carmen Montón, el transporte por carretera del combustible nuclear de forma regular supone un incremento de la peligrosidad (por la posibilidad de que se produzca un eventual accidente), además de someter a “estrés” a la población local.

No deja de ser cierto que la oposición de esta organización a la construcción del ATC podría interpretarse en clave de oposición a cualquier proyecto relacionado a la energía nuclear. Sin embargo, lo cierto es que la demanda de Greenpeace es la de paralizar el actual proyecto para realizar nuevos estudios técnicos y estudiar posibles alternativas al mismo.

La realidad es que, tanto si uno es favorable a la utilización de la energía nuclear como si es partidario de dejar de emplearla, los residuos radiactivos ya se han generado e, incluso en un hipotético marco de desmantelamiento de las centrales nucleares en activo, es necesario encontrar una solución que permita almacenar el combustible empleado en las mejores condiciones de seguridad.

Faunos, ninfas y trasgos de la Cataluña independiente

En Cataluña/España por
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Hacia delante y hacia detrás. Se mire como se mire, la promesa de una Tierra Prometida al oeste del Mediterráneo tiene todos los rasgos de una epopeya de carácter mítico, de una lucha milenaria entre el bien y el mal, entre la opresión y la libertad de un pueblo que, una vez emancipado, tendrá “helado de postre todos los días”. Sigue leyendo

La conjura de los cenizos

En España por
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Cabecera de la página web de la nueva coalición
Cabecera de la página web de la nueva coalición

Hay un nuevo zorro en el corral. Otro más, sí, solo que esta vez amenaza con comerse las gallinas del otro lado del “ring” político, el que hoy corre detrás de Pablo Iglesias. Se trata de Ahora en Común, una nueva plataforma procedente de la izquierda y extrema izquierda que aparece para atacar a Podemos desde la retaguardia.

Hasta ahora, el equilibrio que permitía a Podemos campar a sus anchas por la izquierda, e incluso hacer incursiones para robar las gallinas del centro del cuadrilátero radicaba en el hecho de tener cubiertas las espaldas por una IU completamente desactivada y encastada, incapaz de robarle votos por ese costado.

No hay que olvidar que, en su mejor momento, tras décadas encabezando la “resistencia” contra la dictadura de Francisco Franco, el PCE (más adelante IU) obtuvo el 9,3% de los votos en las primeras elecciones democráticas, en junio de 1977.

Tras ese “rechazo” de los españoles a un proyecto más alineado con el tono previo al levantamiento nacional que con la melodía que hizo bailar a los españoles durante la Transición, el proyecto IU se ha mantenido a remolque de la democracia española sin ser capaz de aglutinar en torno a sí más que a los “cenizos” (Pablo Iglesias dixit) que se reúnen –cual fieles parroquianos– a cantar la Internacional y a despotricar contra un sistema que pretenden heredero de la dictadura (por aquello de creerse todavía necesarios).

Prueba de ese inmovilismo es que, con los años, sus resultados apenas han conseguido igualar el porcentaje de votos de la formación en las sucesivas elecciones generales. Ni siquiera antes de que Podemos viniera a rentabilizar el desastre que José Luis Rodríguez Zapatero supuso para la izquierda española y que ni Rubalcaba ni Sánchez han sabido remontar.

Conscientes de ello, la estrategia ganadora de Podemos consiste en, desde una posición fuertemente asentada en la izquierda, “emplumarse” lo suficiente para ganarse a las gallinas del centro, a la par que transmitir a los suyos una narrativa de “misión” que, avalada por los poco acostumbrados resultados en las encuestas, fuera capaz de ilusionar a los “cenizos” sin ceder al discurso casposo de IU y sus socios.

Los idus de marzo

Ocurre, sin embargo, que de tanto estirar los brazos hacia el resto del corral y hacia la política “de verdad” ha quedado hueco para una el recelo y la conspiración entre los suyos.

A nadie se le pasa por alto que, desde que en enero de 2014 apareció un joven con coleta que se proclamó heredero del 15-M y proponía gobernar España mediante asambleas de vecinos, hasta la presentación –la semana pasada– de un controvertido sistema de primarias para elegir candidato a la presidencia del Gobierno, ha pasado algo más que meses: ha habido un cambio rotundo del proyecto Podemos.

Dicha evolución supone  –desde cualquier perspectiva que se mire– una traición a casi un año (el primero) de discursos sobre la renovación política y el déficit democrático que, a juicio de ese sector de la izquierda española, sufre España.

Sin embargo, responde también a la constatación evidente, por parte de los líderes de Podemos, de que pretender gobernar siquiera un partido (ya no digamos un país) exclusivamente a base de reuniones en la calle lideradas por el frutero, el arquitecto, el peluquero y el responsable de marketing de una pyme no solamente es una chiquillada sino que supone una tremenda pérdida de operatividad respecto a las demás opciones políticas, mucho más ágiles en la toma de decisiones gracias a su “injusto” sistema vertical y su sentido de lealtad partidista.

No hay que dejar de recordar la salida (hace varios meses) de Juan Carlos Monedero del partido debido a discrepancias con la estrategia de la formación, o el hecho de que incluso la muy aclamada Manuela Carmena (la primera en arrebatar el Gobierno de la capital a la derecha) se ha desdicho rápidamente de su pretensión de adoptar un gobierno horizontal, al afirmar que el programa electoral elaborado mediante participación social eran meras “sugerencias”.

En lugar de eso, el “gobierno de los ciudadanos” de Carmena ha quedado reducido a una postura poco menos que estética basada en un recorte de sueldo y unas cuantas fotos en el metro, pero no ha supuesto un aumento real de la participación social en la toma de decisiones.

Como resumen de todo ello, ha quedado un hueco que se ha convertido en lugar de encuentro para los “cenizos” y los puristas del proyecto original de Pablo Iglesias. De este hueco nace Ahora en Común.

Si bien es poco menos que imposible que el nuevo proyecto llegue a sustituir a Podemos como primera opción de la izquierda, en un escenario en el que, a día de hoy, tres fuerzas políticas se sitúan prácticamente en el empate de cara a las generales, es una piedra en el zapato bien grande.

Es obvio que el “bombazo” que ha supuesto la irrupción de Iglesias en el escenario político español no se corresponde con un cambio drástico del espectro político en el que sitúan los españoles (la extrema izquierda continúa siendo minoritaria) sino más bien al éxito de Podemos en la construcción de un relato capaz de atraer a buena parte de la izquierda y del centro.

Por ello, perder pie (aunque solo sean unos dedillos) en su principal caladero de votos, obliga a Podemos a tener que tomar la decisión de apostar más fuertemente por el centro (y perder la base de apoyo que le permite estar más sólidamente asentado que Ciudadanos, por ejemplo), o fundirse con la izquierda y resignarse a ser un proyecto residual, como lo es IU.

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