Revista de actualidad, cultura y pensamiento

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La ilusión del Lejano Oeste

En Democultura por
Tiempo de lectura: 4 minutos

La impresión que podemos haber recibido del Salvaje Oeste a través de la literatura, el cine o la cultura popular puede que no se corresponda demasiado con la realidad histórica, lo que no hubiera dado tantas películas interesantes. De hecho, hasta el propio nombre no tiene mucho de cierto, porque la frontera salvaje no era un sitio tan poco civilizado como uno podría pensar, donde el caos reinaba y no había respeto por la propiedad o la vida.

Tampoco era así el mito del indio salvaje que vivía en extensas praderas rodeadas de montañas por las que ellos galopaban sobre magníficos caballos y que nos ha llegado a través de incontables películas, novelas o tebeos. Esos indios parecían obsesionados con atacar al pobre hombre blanco que intentaba asentarse con sus familias sobre unos terrenos que estaban a su disposición. Sigue leyendo

Tiempo perdido

En Videojuegos por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Un videojuego de mundo abierto normalmente obliga al jugador a dedicarle, como mínimo, un centenar de horas. Se dice pronto, cien horas. Pueden ser muchas más si se quiere completar el videojuego al 100%. Este género de videojuego incentiva su total exploración, su total dedicación en confrontación con la vida real del jugador que también debe vivir.

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El gran insomnio americano

En Diario compartido por
Tiempo de lectura: 3 minutos

A lo largo de este enero tuve la oportunidad de recorrer los 600 km de autopista costera HW1 que separan San Francisco y Los Angeles acompañado de mi primo, compadre de aventureos y fiel mirmidón afincado en Lubbock (Texas) por algún motivo.

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J.M. Cotelo: “Soy un documentalista al que nunca han gustado los documentales”

En Cine/Entrevistas por

Tiempo de lectura: 23 minutosLas próximas líneas no corresponden a una entrevista aunque la categoría de la página así lo indique.

No lo es porque el personaje evita que lo sea. Hay un número más que generoso de respuestas no acotadas con metáforas que caen con más o menos fortuna en el asunto en cuestión. No hay una línea temática prefijada y parece que el tiempo poco importa en este habitáculo de la calle Alfonso XII, en pleno centro de Madrid.

Juan Manuel Cotelo no prepara guiones, se los encuentra. Dice sentirse incómodo en los preparativos, en el papeleo, en el ir agitando la hucha para producir sus películas. También con las preguntas, con lo excesivamente elaborado, pues esto ahoga, o así lo entiende su interlocutor, la maravilla de lo espontáneo.  No tiene ni la más mínima intención de salirse de la etiqueta de “ultracatólico” -signifique eso lo que signifique- y no pretende atraer a las salas donde se pasen sus películas a cinéfilos o entendidos del séptimo arte; pues lo suyo es entretener y tocar el corazón.

Su última película, “El mayor regalo”, nos posibilita un rato con él. En esta casi hora de conversación da la sensación de que pasa de todo estando con las piernas cruzadas.

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El negocio de los refugiados en Uganda

En Mundo por
Tiempo de lectura: 5 minutos

Al llegar al campo un refugiado me dijo que “Rwamwanja no eran más que tres casas antes de que vinieran los refugiados”. Ahora se podría considerar un pueblo grande, que la gente de la zona denomina ‘town’ (ciudad en inglés), donde los más de 70.000 desplazados del Congo que viven en sus aledaños han convertido la localidad en un núcleo comercial del distrito de Kamwenge (situado al oeste de Uganda).

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Uganda, el país del millón de refugiados

En Mundo por
Tiempo de lectura: 4 minutos

El pasado 16 de febrero, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) anunció que Uganda había alcanzado oficialmente el millón de refugiados procedentes de Sudán del Sur. Si le sumamos el número de refugiados originarios del Congo y otros países limítrofes, la cifra llega hasta 1.400.000 personas.

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Una secuencia: el reverendo Smith predicando en la vía pública de Deadwood

En Democultura/Series por

Tiempo de lectura: 4 minutosUno de los personajes más carismáticos de esa sucia y demencial genialidad shakesperiana llamada Deadwood es sin duda el reverendo, predicador, Henry Weston Smith. El pobre reverendo Smith, que ya tenía bastante con ser protestante, existió de hecho en la realidad, como muchos de los personajes de la serie. El tránsito de su valle de lágrimas –y de barro– a la Vida Eterna, sin embargo, difiere del que le dan en la ficción.

Según consta en una carta de Seth Bullock (célebre personalidad del oeste norteamericano, encarnado en la serie por Timothy Olyphant), al reverendo Smith lo mataron los indios yendo hacia Crook City a predicar, tal y como rezaba la nota que dejó en el pueblo antes de marcharse, en el año de gracia de 1876. En la serie su final es un delirio causado por un tumor cerebral que desencadena toda clase de escenas, como las de esta secuencia, realmente notables. Su agonía termina con lo que eufemísticamente podríamos calificar de eutanasia, a instancia de una figura realmente abyecta (tanto en la realidad como en la ficción), la del proxeneta Al Swearengen, uno de los hombres más populares y ricos del entonces asentamiento de Deadwood. Sigue leyendo

Mujer muda busca monstruo del pantano para lo que surja

En Amor y sexualidad/Cine por

Tiempo de lectura: 3 minutosHubo una época donde los “bichos raros” se agolpaban en torno al televisor por la noche.

En esa franja delirante comprendida entre la 01:30 de la mañana y las 06:00 de la mañana, místicos en calzoncillos, beocios sin remedio, perezosas de toda clase y condición, insomnes empedernidos o padres primerizos con restos de baba neonatal en el pijama, se agolpaban frente a la caja de luz a ver una y otra vez las bondades de determinada lijadora, de una mopa que limpiaba hasta el pasado, un concierto de jazz de tres al cuarto, documentales del cine húngaro de los años 30 o, para los más decididos o más voluntariosamente despistados, una variedad extraordinaria de películas pornográficas;  especialmente burdas y especialmente frecuentes en las cadenas locales y regionales.

Lo que ahora revisa Zuckerberg en cada whatsapp calenturiento, antes se ocupaba un mandao de la programación  de la tele del barrio.

En este último caso, antes de que Tinder nos pusiera a discernir sobre el eros, uno se podía encontrar, entre embestidas y diálogos de lo absurdo, un tablón de anuncios para los ahogados en la soledad más picosa que, como decía Florentino Ariza en lo que Fermina Daza le abría las sábanas de su cama, es la de la carne.

Era en esa franja extraña de la noche donde antes de la aparición de las redes sociales todo se mezclaba. El olor a gato de la casa, la cerveza medio abierta, un calcetín en disposición confesional… Lo que ahora revisa -cuando tiene tiempo- el bueno de Zuckerberg en cada whatsapp calenturiento, antes se ocupaba un mandao, que no cabe hacer distinción de género en la parrilla de la tele del barrio.

Lo que más me despertaba la atención en ese momento, por lo jocoso y la curiosidad impertinente por encima del apetito básico, era que en la pequeña pantalla, ante el aderezo sexual que ocupaba la parte superior del recuadro azul, un hirviente chat primitivo se desarrollaba con vigor y frenesí.  Los mensajes eran escuetos, con su propia mecánica sintáctica y lingüística. La necesaria economización de las palabras a las que nos sometía la dictadura del SMS dotaba a las oraciones simples (o copulativas) -baluarte del flirteo televisivo- un aire sodomita de cantina del lejano oeste o un triste tablón de desaparecidos en la playa.

“Se busca pedazo de carne para ayuntamiento carnal”.

“Activo busca pasivo. Pasivo busca subjuntivo”.

“Hombre moreno, corpulento e interesante busca a delfín madurito. Esta noche en Palencia”.

“Mujer muda busca monstruo del pantano para lo que surja”.

Porque al final, esto es lo que ha quedado de “La forma del agua”, la última producción oscarizada de Guillermo del Toro.

La última travesura del director mexicano no es otra cosa que la clásica historia de amor, bien barnizada, eso sí, por el ingenio intangible y merecidamente reconocido del creador del Laberinto del Fauno o Mimic.

Hay una estética cuidada, una trama con sentido, un universo coherente, un desarrollo de personajes algo dubitativo pero sostenible y de pronto, casi al final, se corre una cortina de baño cincuentero para sobreentender que entre la chica muda y el monstruo del pantano va a haber tema.

Los hay, claro está, que han buscado hacer un atrevido y seguramente acertado razonamiento para la vida moderna sobre esa “conexión sexual” que no conoce de especies ni de géneros. Como una reivindicación de la imaginación fetichista que por fin desembarca en Hollywood tras cruzar el océano nipón, donde el Hentai llevaba fantaseando con plantas y cuerdas sinuosas destinadas para la dominación y el placer femenino desde hace décadas.

En este aspecto cabe resaltar la noticia que ha recogido la sección de “SModa” de El País, donde tras el estreno de “La forma del agua”, se han vendido como roscas recién horneadas consoladores que especulaban con la forma, longitud y aspecto del falo del anfibio antropomórfico.

 

Ahora toca al lector disculpar a los mediocres, simples y “noséquepatriarcales”, que sencillamente hemos visto en la película una historia interesante que tiene como premisa a una mujer muda terriblemente necesitada de amor, cariño y comprensión que se entrega en cuerpo y alma a un monstruo encerrado en una charca metálica. Ahí está el drama de la tensión dramática. Donde, todo sea dicho de paso, en realidad no cabe espetar la relación en cuanto a la posibilidad de encuentro, reconocimiento y afecto. Sin embargo consideramos gratuito o sintomático de una sociedad de juego de braguetas el marcar o evidenciar la relación de la chica muda y el bicho hasta el punto de dotarle de genitalidad. Todo ello cuando no queda muy claro si ese “recurso”  ayuda a contar la historia; dejando un olor pantanoso a fruto ideológico (propio de la Academia y con el que comulga Guillermo del Toro. Veánse los rostros franquistas del Laberinto del Fauno), que termina por despistar y sacar de la película a algunos de sus espectadores. Como los mensajes de alta carga erótica-festiva de mi cadena local.

Dicho lo cual, acudan raudos al cine. Se sorprenderán (si es lo que piden al comprar una entrada).

 

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Spider-Man: Homecoming. El Buitre tiene razón

En Cine/Democracia y Superhéroes por
Spider-Man Homecoming accidente

Tiempo de lectura: 3 minutosA partir del siguiente párrafo revelaré datos del argumento de Spider-Man: Homecoming (Jon Watts, 2017). Si no quiere conocerlos le recomiendo que abandone esta lectura.

Los acentos de Spider-Man: Homecoming están puestos en dos aspectos. Uno de ellos es el falso dilema en el que vive gran parte del cine de superhéroes: ¿por qué una persona, por el hecho de tener superpoderes, pasa a ser responsable de los destinos de tantos? Al igual que Rousseau en El contrato social me pregunto, ¿por qué de la superfuerza se desprende una moralidad? O, mejor, ¿por qué el superpoderoso, por su condición de “súper”, está sujeto a una ley moral diferente a la del resto de personas? Qué a gusto transita este falso dilema en el cine de superhéroes. Sigue leyendo

Thor: Ragnarok, hay un lobo gigante en el Bifröst

En Cine/Democracia y Superhéroes por

Tiempo de lectura: 9 minutosEn este artículo se da por hecho que el lector: o bien ha visto e, incluso, goza de un recuerdo fresco de Thor: Ragnarok (Taika Waititi, 2017); o no tiene cuidado de conocer el argumento de la película mentada.

Pretendo enunciar una teoría que no concierne solamente a Thor: Ragnarok, sino que implica a la saga entera del Dios del Trueno y al presente y futuro del universo cinematográfico de Marvel (especialmente Vengadores y Guardianes de la galaxia). A continuación, propongo una ruta trazada por pequeños descubrimientos cinematográficos que desvelan un cambio de paradigma narrativo en este subgénero cinematográfico. Sigue leyendo

El Silmarillion: la teo-antropología de Tolkien

En Democultura/Literatura por
Aragorn es el último de los hombres de númenor descritos en el Silmarillion.

Tiempo de lectura: 10 minutosLa historia de la caída de Númenor nos presenta un mundo (Arda) presidido por un Dios creador trascendente y lejano, Ilúvatar, y unos espíritus inferiores que custodian y gobiernan el mundo en su nombre, los Valar. Estos son una mezcla de dioses olímpicos, ángeles y fuerzas de la naturaleza, que protegen Arda al servicio de los hijos de Ilúvatar, que son los elfos y los hombres. Uno de ellos, Morgoth, se rebeló contra la “Música” de Ilúvatar, contra su plan, y buscó engañar y someter a elfos y hombres bajo su poder en vez de servirlos.

(Este artículo examina la antropología teológica contenida en ‘El Silmarillion‘, el libro en el que J.R.R. Tolkien relata el origen e historia de la Tierra Media, en la que tiene lugar la saga de ‘El señor de los anillos’ y ‘El hobbit’.) Sigue leyendo

Literatura, poesía y cine. La verdad en un juego de mentiras

En Cine/Literatura por

Tiempo de lectura: 6 minutosArtículo escrito por Ane Armentia Touza y Laura Martín García.

La verdadera historia del cine es el nombre que recibe el documental realizado en 1995 por los cineastas Peter Jackson y Costa Botes. El director de El señor de los anillos demostró tener una imaginación desbordante antes de adentrarse en la Tierra Media y hacer de un libro casi una religión. La única verdad dentro de este documental se encuentra en el título.

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Juan Pablo Colmenarejo: “El periodismo le sobra a todos los populistas”

En Entrevistas/Periodismo por

Tiempo de lectura: 10 minutosLas terrazas ya están puestas. El calor empieza a apretar. El aire acondicionado en el interior de los estudios de COPE atiende poco a las gargantas de locutores y visitantes, claramente marcados con la pegatina oportuna.

Cristina Platero, la productora de La Linterna, nos viene a buscar y nos lleva por esos pasillos de  un blanco un tanto mortecino; que tan pronto pueden hacer las veces de medio de comunicación como clínica de un dentista venido a más.

Vamos al estudio de “por si las cosas fallan en el principal”. Lugar repleto de micrófonos, logos y sillas para muchos tertulianos.

“Ahora baja Juan Pablo”, nos marca con una sonrisa Cristina. Sigue leyendo

El hombre que mató al Joker

En Cine/Democultura/Pensamiento por

Tiempo de lectura: 8 minutosUna indagación en el parentesco dramático y temático entre El caballero oscuro y El hombre que mató a Liberty Valance.

[AVISO: ARGUMENTOS DESTRIPADOS]

Vaqueros y superhéroes han dejado una profunda huella en el imaginario mitológico estadounidense y han moldeado la cultura popular moderna. Por ello, y a pesar de una aparente disparidad, no es casual que existan grandes semejanzas entre el cine de superhéroes y el western. La relación de espejos entre las películas El Caballero Oscuro (Christopher Nolan, 2008) y El Hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962) es uno de los ejemplos más representativos, por tres motivos principales. El planteamiento dramático y los personajes de la segunda entrega de la saga de Nolan tienen su equivalente directo en el clásico de Ford. Temas como la justicia, la violencia y el relato público también reciben un tratamiento muy similar en ambas películas, sobre todo en el desenlace. Y por último, la iconografía del Caballero oscuro bebe directamente, si no del Hombre que mató a Liberty Valance, de la cinematografía más característica del western: la del duelo.

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Transhumanismo e inmortalidad: el síndrome de Numenor

En Antropología filosófica/Ciencia y tecnología/Pensamiento por

Tiempo de lectura: 7 minutos

Y  el último enemigo en ser derrotado será la muerte” (1 Cor, 15,26)

¿Qué significa ser hombre? ¿Cuál es su destino? La evolución de la tecnología y las profecías del movimiento transhumanista parecen proponer nuevas respuestas y horizontes a estas preguntas, con sus promesas de mejorar e incluso transformar al ser humano, dotándole de más inteligencia, salud, bienestar emotivo, de la personalidad, etc. No cabe duda de que, hoy más que nunca, es necesario que el desarrollo tecnológico sea acompañado por una reflexión antropológica y ética. Y reflexión que no quiere decir necesariamente miedo, conservadurismo o rechazo a toda costa.

Cuando se busca lo que es natural y bueno para el hombre, no nos referimos a lo biológicamente natural. Nada más natural que el dolor de cabeza, y ninguno se privaría de una aspirina en base a semejante argumento. No. Lo natural es lo metafísicamente, axiológicamente natural, es decir lo que concuerda con la identidad profunda del hombre, que nos ilumina sobre qué caminos conducen a su realización, y qué vías, en cambio, son callejones sin salida que no traerán sino destrucción. Sigue leyendo

Polonia: la contrarrevolución conservadora en el siglo XXI

En Mundo por

Tiempo de lectura: 8 minutos

  1. Europa y la identidad nacional

El 13 de septiembre de 2016 el Parlamento europeo, en sesión monográfica y extraordinaria, se reunió para debatir, y condenar, la considerada como “deriva autoritaria” del Gobierno de Polonia, dominado desde el año anterior por el partido conservador Ley y Justicia (Prawo i Sprawiedliwość, PiS). Se denunciaba, especialmente desde los grupos socialistas y liberales de la Eurocámara, el proceso de crecimiento de sus posturas eurofóbicas contrarias a los Derechos humanos. Así se cuestionaban públicamente, y en primer lugar, sus intentos de reforma unilateral del Tribunal constitucional; en segundo lugar, el control de los medios de comunicación, tanto  públicos como privados; en tercer lugar, su postura antiinmigración contraria a la acogida de refugiados; y en cuarto lugar, sus medidas de protección de la Familia natural y de limitación del aborto. Sigue leyendo

Las cuatro claves de la victoria de Trump, según Florentino Portero

En Elecciones EEUU 2016/Mundo por

Tiempo de lectura: 9 minutosYa han pasado dos semanas desde el acontecimiento mundial de la llegada de Trump a la presidencia de la primera potencia mundial. Empieza a ser momento de acallar al gallinero y extraer algunas claves que permitan, más allá de la consternación (poco amiga de la reflexión), comprender qué es lo que ocurre y poder, así, actuar y pensar en consecuencia.

Decía Valentín Carrera, en un artículo publicado en esta casa, que desde el mero análisis de los datos demográficos de las votaciones en EEUU, se advertía una importante fractura en la sociedad estadounidense, que habría permitido la llegada al poder de un líder populista como Donald Trump.

Ahora bien, ¿qué características tiene esta fractura? Casi como una respuesta, el experto en relaciones internacionales Florentino Portero dio la semana pasada algunas pinceladas sobre la sociedad estadounidense que pueden ayudarnos a comprender de qué hablamos cuando hablamos de esta fractura. No basta con constatar los datos, sino que es necesario darles un contenido y un significado: Sigue leyendo

Cine, superhéroes y democracia (I): El mito

En Democracia y Superhéroes por

Tiempo de lectura: 3 minutosbanner-especial-superheroes

Este artículo inaugura una serie de reflexiones en torno al lugar de la democracia en el cine de superhéroes: Cine, superhéroes y democracia. Quiero mostrar de qué manera el ideal democrático informa los rasgos fundamentales de estas narrativas cinematográficas.

Los capítulos de esta serie son breves y veloces. Confío en que el lector sepa perdonar los inconvenientes de una escritura tan urgente y telegráfica. En esta ocasión prefiero ofrecer garabatos intelectuales que puedan ser leídos y asimilados con cierta rapidez. Sigue leyendo

The Newsroom (I), una lección de periodismo

En Dialogical Creativity/Periodismo por

Tiempo de lectura: 5 minutosAaron Sorkin es uno de esos creadores exagerados y, por eso, aunque merece toda mi confianza, he esperado tres capítulos para decir con rotundidad y en titular una intuición que deseaba que fuera cierta: The Newsroom merece ser considerada como un material de referencia para el aprendizaje de la teoría y la práctica del Periodismo en las universidades. Si el primer capítulo planteaba con firmeza los ideales del gran periodismo anglosajón, el segundo se volcaba en los cómos y el tercero muestra con radical crudeza un antiguo dilema que tal vez no sea tal: o buen periodismo o rentabilidad.

También desearía que fuera -como ha ocurrido con otras series y profesiones- un despertador de la vocación dormida de muchos jóvenes, que sólo necesitaba para despertarse -como todas las vocaciones- un ejemplo concreto de que algo así existe y merece la pena luchar por ello. No importa estar a favor o en contra de las tesis sobre el periodismo (o la política) que se defienden en la serie. Eso puede discutirse. Lo importante es que por lo general se plantean con la altura moral e intelectual como para poder discutir en serio. Sigue leyendo

El Espejo de América

En Democultura/Series por

Tiempo de lectura: 4 minutosEn su obra ya clásica, El Universo del Western, Astre y Hoarau dedican una decena de páginas a hablar del ocaso del Western. Desde los años 40´comienza a imponerse el afán revisionista. Los indios no son los malos de la película. Custer no fue un campeón sino un sádico. Comienza a ser difícil distinguir entre buenos y malos. En los años setenta EEUU se muestra ya cansada de su mito nacional. Los western crepusculares vienen a desmitificar el gran relato, América se ríe, sin ganas, de sí misma. Como en toda etapa de decadencia, los frutos que se entregan al gran público son un recuerdo vago de las glorias pasadas. El género agoniza. Así acaba el ensayo de estos autores franceses. Corre el año 1975. Sigue leyendo

Gógol y la corrupción política

En Democultura/Literatura por

Tiempo de lectura: 8 minutos

Soy un escritor, y el deber de un escritor no es únicamente proporcionar un pasatiempo placentero al intelecto y al gusto; será castigado severamente si de sus obras no se difunde algún tipo de beneficio para el espíritu y si no hay en él alguna lección para la humanidad“. De una carta de Gógol a un amigo.

Nace en 1809 Nikolái Gógol, un diminuto ucraniano de ascendencia polaca, en el seno de un Imperio Ruso a punto de ser invadido por las hordas imperialistas de Napoleón. Surgía un cacho de carne de tres kilos que llegaría a eclipsar al sol con su opaca y mordaz baba; un sol que paría, ayer allí como hoy aquí, una estructura social de sangüijuelas y leones del diablo. Sigue leyendo

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