Revista de actualidad, cultura y pensamiento

UserImg Search result

amor

438 result(s) found.

“Obras son amores…”

En Viñetas por

“… y no buenas razones”.

“Yo dije lo que tú dijiste que nunca llegarías a hacerlo porque otros dijeron que, tú y yo, dijimos lo que dijeron que dijimos que íbamos a decir”.

Todo está yendo bien en esta campaña electoral.

La semilla inmortal de Zidane: un regreso por amor

En Cuero por

Despejemos cualquier atisbo triunfalista: la vuelta de Zidane no garantiza nada. Pero confirma la tendencia autoregeneradora que sigue a la naturaleza autodestructiva del Real Madrid. Tras una temporada de ausencia que ha servido para mostrar la necesidad de profundas reformas, Zizou regresó con victoria ante el Celta de Vigo. Y transcurrida una semana de su presentación oficial, parece buen momento para ponderar las proporciones míticas de este retorno al hogar: un viaje, en todo rigor y ñoñerías al margen, por amor.

Sigue leyendo

Historia de amor de un rojo y una facha

En Asuntos sociales por

El otro día sonó el despertador en media España. Nos dieron un empujón y nos echaron del letargo ideológico en el que duerme el país desde hace cierto tiempo. Un rojo con rastas de Podemos dedicaba unas tiernas palabras a un facha del PP en el hemiciclo y la bestia de Twitter pareció bajar las armas por un momento y exclamar: “¡Ahí va! ¡Pero si son humanos!”

Sigue leyendo

Irlanda: prisión, amor, héroe y carta a una madre

En Mundo por

La palabra marketing no tiene traducción directa al castellano, y no me extraña. Si bien es cierto que los estadounidenses tienen la merecida fama de hacer la mejor comunicación y el mejor marketing actual, los ingleses hacen un marketing histórico que ningún otro país puede emular. Mucho menos España, país cainita que reniega hasta de sus propias hazañas.

Sigue leyendo

John Ford: amor a primera vista

En Cine por

Como decía Graham Greene en su célebre novela, una historia no tiene ni principio ni final, sino que elegimos el momento de la experiencia desde el cual mirar hacia atrás o hacia adelante. En un momento determinado de mi vida conocí a John Ford. Desde entonces soy más feliz. Nunca tuve un padre o unos abuelos que me pusieran películas, pero gracias a Dios, navegando por la Red me topé con José Luis Garci y Eduardo Torres-Dulce, que han sido como ese padre, o esos abuelos, que me han enseñado lo que es el cine.

Sigue leyendo

Kiko Matamoros: “Vivimos en una disparatada y pueblerina feria de la corrección”

En Asuntos sociales/Entrevistas por

En una escena de La ley de la calle de Francis Ford Coppola, uno de los personajes dice, refiriéndose al ‘chico de la moto’ que ha vuelto a la ciudad tras un tiempo de retiro, que “parece un rey en el exilio”. Nos encontramos con Kiko Matamoros delante de un bar de Pozuelo. Se mantiene erguido y con la mirada como apuntando a un horizonte remoto que no existe, mientras da profundas caladas a un cigarro. Es como un rey en el exilio, alguien que ha encontrado la tranquilidad fuera de sus dominios. Sigue leyendo

Seis reflexiones sobre el amor

En Amor y sexualidad/Asuntos sociales por

Cuando leemos al gran Homero a menudo perdemos de vista que la Ilíada, con todos sus dioses y sus héroes, con su Aquiles enfurecido y su Héctor humillado, no es sino la narración de una disputa por una muchacha, Helena. Desde entonces hasta nuestros tiempos -es decir, durante toda la historia de los ingenios humanos- el amor ha sido, es y será el primer foco de atención de escritores, poetas, cineastas… Amar y ser amado, el mayor y más hondo deseo de cada hombre y mujer desde el primer día hasta el último.

Aunque sin la épica del magno vate de la Antigüedad y sin el preciosismo y la melancolía de Chazelle en La La Land, también nosotros hemos querido aportar una palabra sobre el amor desde nuestro tiempo (que es también el de usted, por cierto). Amar se conjuga en cada momento de la vida humana, desde la infancia hasta la vejez. Por eso hemos querido traer aquí una selección de algunos de los mejores textos que hemos publicado sobre EL ASUNTO desde distintas perspectivas.

Sigue leyendo

La metamorfosis del terror: del jacobinismo al yihadismo

En Pensamiento por

El atentado yihadista de Cataluña volvió a poner sobre la mesa la cuestión de la naturaleza de este tipo de terrorismo. Un pensador como Edmund Burke quizá pueda ayudarnos a dirimir esa cuestión en la medida en que su reacción contra la Revolución francesa despliega una serie de visiones y argumentos no desdeñables a la hora de profundizar en la esencia del terrorismo islámico.

Evidentemente, no pretendo decir que, en Burke, se halle la solución del enigma, sino que, en nuestra historia intelectual, disponemos de marcos conceptuales adecuados para dotar de complejidad y hondura a nuestros análisis del presente. Desde la perspectiva del pensador irlandés, cabe descubrir una afinidad entre el jacobinismo y el yihadismo que, con todas las cautelas y matices, dadas las inmensas diferencias entre uno y otro; permite poner el énfasis en la ideología como clave interpretativa fundamental. Sigue leyendo

Amor y liberación en el cine de Hayao Miyazaki

En Cine/Democultura por

De los ocho millones de dioses que acuden a la casa de baños de la bruja Yubaba, no es probable que entre ellos encontremos a Eros. Pero la razón de esta ausencia es su falta de tiempo: el dios griego no se toma descanso en la filmografía de Miyazaki. El amor humano es uno de sus grandes temas, y el genio japonés, de una u otra manera, acaba por invocarlo en todas sus películas. Es verdad que aparece en compañía de otros  amores, como el amor filial y sobre todo la amistad. Pero siempre hay un lugar reservado para Eros. ¿Cómo no iba a tener este amor un lugar privilegiado en el imaginario de un artista que sustenta su universo en el poder transformador de la mirada? Sigue leyendo

El amor, según Kenji Mizoguchi

En Cine/Democultura por

No he visto ninguna película de Mizoguchi (Tokio, 1898- Kioto, 1956) que no sea para enmarcar. Todas ellas encierran un valor en sí mismas, porque expresan las sensibilidades más profundas del ser humano. Es más, me gusta pensar en esa época de los grandes cineastas japoneses: Ozu, Mizoguchi, Kurosawa y Kobayashi, como la época del cine humanista. Y, tiene sentido, si nos damos cuenta del periodo de tiempo que lleva el cine entre nosotros. Pero la labor de Mizoguchi no es comparable a la de ninguno de sus homólogos; básicamente, por el ritmo de trabajo que se imponía a sí mismo. Sigue leyendo

Punset: ¿el amor es un instinto de supervivencia?

En Amor y sexualidad/Asuntos sociales por

El divulgador científico Eduard Punset me resulta bárbaro en dos sentidos bien distintos de la expresión. ¡Bárbaro!, que diría un hermano argentino, por su inquietud intelectual, por su capacidad de sorpresa, por su afán de responder a las preguntas importantes de la vida –unas, por implicarnos existencialmente y, otras, por el placer de saber más– y por su capacidad para comunicar no tanto su saber, como sus ganas de aprender. Sin duda es de esas personas que alimenta la curiosidad intelectual de muchos otros y, en eso, veo a un compañero de viaje divertido, valiente, conversador y muy agradable.

Sigue leyendo

Y quizá por eso «amor» suena a «noche»

En Filosofía/Pensamiento por

Hará un par de semanas abrí mi portal de Facebook y apareció lo siguiente en mi sección de noticias. Un dramático Pessoa augurando pesimismos sobre el amor y etcétera.

La revista lanza en la publicación una interpelación final en la que no quiero detenerme demasiado. Solo dejo esta perspectiva a modo de aforismo, con la gratuidad del opinante irresponsable que ni reflexiona ni argumenta siquiera, y basta: que el amor es tan egoísta como altruista; si se ama se hacen propios los bienes y los males del amado, y así le identificamos con nosotros. Se unen sendas venturas cuando dos se quieren. Eso de negarse uno mismo para afirmar al otro en soledad es, si no imposible, una monstruosidad. Monstruos los espiritualistas que llegaren a destruir el amor propio —para lo cual se hace necesario anhelar no la muerte sino nunca haber existido—. Sigue leyendo

La exhortación Amoris Laetitia, en 10 puntos

En Religión por

El viernes 8 de abril salió a la luz la esperada Exhortación apostólica postsinodal del Papa Francisco “Amoris Laetitia” (en adelante, AL), de gran amplitud y de contenido muy variado. Porque temíamos que no encontraras a corto plazo un buen hueco en tu agenda para leerla, Democresía te mantiene al tanto sobre sus puntos esenciales y te ofrece un análisis sistemático de las cuestiones más destacadas. Sigue leyendo

El amor es de cobardes

En Amor y sexualidad/Asuntos sociales/Pensamiento/Religión por

–¿Sabe por qué se escondió allí, Blithe?

–Porque estaba asustado.

–Todos lo estamos… (se coloca bien el fusil) Se ocultó allí porque cree que aún hay esperanza. Pero, Blithe, la única esperanza que le queda es aceptar el hecho de que ya es un cadáver.


Y así pisa el soldado el barro, cadavérico antes de probar el plomo, habiendo olvidado probablemente el día en que se presentó voluntario para formar parte de la compañía Easy.

¿Y qué más da por qué se alistara? Para nosotros es irrelevante, porque ninguno de nosotros elegimos estar aquí y tener que tomar la decisión de seguir aferrándonos a la esperanza o aceptar que la muerte es ya un anuncio de todo lo que nos espera en esta vida. Sigue leyendo

Antología de poetas del amor conyugal

En Democultura por

Las mismas palabras, según la boca que las diga, dicen cosas muy distintas. Un ejemplo son estos versos de Lorca en boca de un viudo –Julián Marías–:

«Mi mujer fue lo más importante de mi vida. Con su muerte desapareció mi proyecto vital de tantos años, lo que le había dado su sentido. Yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa».

No me cabe duda de que estos versos de Lorca estaban incompletos, desorientados, hasta que los hizo suyos Marías. Esto es precisamente lo que hace, creo yo, el amor conyugal con el amor, vamos a llamarlo, “romántico”. Lo coge, lo llena de sentido, lo transforma y lo eleva hasta llevarlo a su plenitud.

Han pasado ya varias semanas desde aquella deliciosa clase de literatura. El poeta Enrique García-Máiquez, entre párrafos de Shakespeare, genialidades de Chesterton y  haikus para saborear en silencio, nos dejó con la cuestión que teje, en buena parte, toda la literatura: el amor. Y con esta gran pregunta, otras mucho más pequeñas como: ¿qué amor canta “el poeta”? o ¿Quién ha contagiado más su entusiasmo a las generaciones, Petrarca o Shakespeare? (según García-Máiquez, Shakespeare es un poeta del amor conyugal1 que sale al paso a la corriente que sopla desde la Italia del amigo Petrarca). Sigue leyendo

Amama: silencio y clamor del pasado

En Cine/Democultura por

Una lección. Esa es la sensación que queda al terminar de ver la película “Amama”, del director vasco Asier Altuna. Nada más lejos de su intención, quizás, pero el tema, la localización y hasta la fecha de estreno se han conjugado para eso. Una cinta que habla del desarraigo, de la ruptura de las raíces y la transmisión de la cultura, del conflicto entre generaciones y la deslealtad a la tradición, en el entorno rural de un caserío.

Pero la lección nos la deja uno de sus personajes secundarios, hoy convertido en protagonista por la circunstancia que le rodea. Su nombre es Amparo, la primera moraleja. A sus 84 años ha interpretado su primer papel, y en la gran pantalla. Ha cumplido su sueño: siempre quiso ser actriz. ¿Cómo llego a sus manos este papel? —“¿No lo sabes ya?” —pregunta sorprendida, por teléfono — “Ya lo sabe todo el mundo…” Sigue leyendo

Para ti, mi amor, mi individuo de la mayoría silenciosa

En Cataluña/Elecciones 27S/España por

En este artículo no van a encontrar ningún posicionamiento ideológico, ninguna declaración del gurú de turno salido de la think tank de la factoria aznariana. Tampoco un discurso nacionalista, histórico ni salves al orgullo patrio (alguno por ahí arriba cree nos morimos de ganas de volver a la cota de malla y a las ballestas para reconquistar sus ideas).

Estas líneas son una reflexión en voz bajita sobre los millones de personas que en esa comunidad autónoma han asistido progresivamente, desde el parto democrático, a una estafa piramidal de sus derechos de ser representados y gobernados por la responsabilidad y la virtud moral, máxima escondida en los cajones más mohosos del ejercicio de la política.

El catalán ha visto atónito como sus expectativas de futuro y de estabilidad, principio básico de los estados modernos actuales, corría con travesura en un juego de vasos que han pilotado tipos más pillos que el mejor de los trileros gaditanos en tiempos de “La Pepa”. Sigue leyendo

¿Qué ha sido del amor?

En Amor y sexualidad/Asuntos sociales/Pensamiento por

Hablaba yo el otro día con un gran amigo mío, psicólogo, agnóstico y profundamente materialista, sobre la realidad del amor, enfocando yo la discusión desde un punto de vista humanista y filosófico y él desde el prisma del biologicismo y de la corriente más empírica de su disciplina.

No me llamó la atención la reducción (reducción en mi opinión) de este lazo unitivo a mecanismos neurológicos e impulsos químicos cerebrales, o la teoría emergentista mente-cerebro que defendía (para los profanos, que la mente es una emanación quasi-espiritual del cerebro, la doctrina materialista más cercana al reconocimiento del alma). Es pan de cada día para los cientificistas, y la salsa de todos los platos en cualquier debate. Sigue leyendo

A vueltas con los héroes

En Democultura/Literatura por

En casa, pese a las advertencias que en su momento hicieron los puritanos, está triunfando Harry Potter. Tengo a Harry instalado en el sofá, con mi primogénito, cuando me levanto. O cuando me voy a dormir y le encuentro tirado sobre unos cojines junto a la librería de casa, porque, ¿cómo se iba a acostar dejando a su compañero en la situación en la que está? Como Bastian y Atreyu, mi hijo le va acompañando en su aventura hasta llegar al punto al que Bastian debe llegar, pasando por los aprendizajes que debe adquirir. Hasta que le toque a él ser protagonista. Y me parece bien que así sea.

Sigue leyendo

Los felices: la cita trágica con la realidad de la generación de los 90

En Pensamiento por

Si naciste al final de la década de los ochenta o al comienzo de los noventa, puede que experimentes el colapso de la civilización occidental tal y como la conocemos hoy.

Este es el augurio que hace el catedrático Jesús G. Maestro en algunas de sus exposiciones públicas, como en la serie de vídeos relativos al análisis de la obra hispanoamericana ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez. Esta, también, es la premisa del primer capítulo de la serie Colapso.

Cine y literatura, una vez más, confluyen en un mismo punto: las consecuencias que pagarán “los felices”; los hijos de la abundancia, del milenarismo, la pandemia, la extirpación del hecho religioso y de las dos crisis económicas mundiales cuando el sistema democrático moderno acabe fagotizado por sus propias dinámicas e incercias.

Realidad o idealismo: las dos perspectivas desde las que encarar el presente

A través de la exposición de su pensamiento -marcadamente influenciado por el Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno- Maestro no deja lugar a dudas en su interpretación sobre la situación general que está viviendo la generación milénica, también conocida como generación Y, que, literariamente, podría encontrar a su máximo representante en Meme Buendía y que en la realidad está referenciada en cada hogar que albergue a un tipo o tipa -aquí no hay distinción que valga-, que roce o supere por poco la treintena y que haya creído a pies puntillas los mandamientos del régimen democrático actual.

Hablamos de un bloque de gente que biológicamente llega a la edad adulta desvinculada de la cultura del esfuerzo. Adolescentes tardíos, afectivamente reventados, que todavía viven con sus padres. Que no tienen ni pueden acceder a puestos de trabajo acordes a la formación que el propio sistema, a través del clientelismo universitario importado del mundo anglosajón, les ha ofertado. Que están al calor del regüeldo que deja la élite del capitalismo cognitivo –término trabajado por Gregorio Luri-. Que prefieren las gratificaciones del mundo virtual que citarse con su realidad. Que diluyen su verdadero proyecto vital en excusas que intensifican su cobardía ante los hechos. Individuos, en definitiva, atiborrados de los estímulos y falsas profecías repetidas a bombo y platillo por vende humos “estartaperos” y sopla gaitas “de influencia efímera”, que sobreviven en su día a día a base de cafés descafeinados con leche desnatada en cuyas tazas serigrafiadas se pueden encontrar frases del tipo: “¡Ánimo! Tú puedes con todo. Que nadie se entrometa en tu búsqueda de la felicidad”.

Cuando en un Estado se alcanza el pico máximo de idiotización al que hemos llegado; donde hay que desilusionar a una masa de gente que cree que del cielo lo que cae es plástico blanco y no nieve; donde las instituciones boicotean diariamente y con impunidad manifiesta su propia credibilidad mediante la dialéctica de las siglas políticas, televisivas, culturales y genitales; donde la opinión pública se alimenta en el supermercado de las ocurrencias que son los nuevos tugurios digitales, donde se expresan en pobrísimo español “pensamientos” peregrinos sobre la comunidad, la amistad, el sexo, el amor, la vida, las drogas, el trabajo, el fútbol o la educación; y donde se dispensa en las farmacias Lexatin y Seroxat con vivo entusiasmo en plena simbiosis con el sistema sanitario; es en este estado general de las cosas cuando podemos decir, con la realidad de nuestro lado, que nos vamos al carajo.

Este es el perfil de persona y panorama general que quedará para enfrentar el día de mañana. Para estos sujetos se preparan las distopías culturales que arrasan en la nueva mutación online de las fórmulas televisivas de toda la vida. Este es el ocio que se consume hoy y se ensalza como obras elementales para entender el momento que nos está tocando vivir. Zombies que asolan a las comunidades organizadas, perros robots que persiguen a las personas hasta aniquilarlas o el circo tiránico de turno que se acerca a los gulags desideologizados para escoger al azar a los héroes de los juegos del hambre. “Granizo y fuego mezclados con sangre” en papel y en formato audiovisual.

Colapso en directo

No es baladí, por tanto, los esfuerzos de algunos creadores a la hora de recordar, mediante la aplicación narrativa, las consecuencias trágicas que devienen del triunfo del idealismo en la organización política y cultural. Por eso se siguen produciendo a granel historias del salvajismo colonial de los hijos de la Reforma o de la exploración de los límites de la crueldad humana por parte de aquellos que tecnificaron la muerte en los campos de exterminio alemanes. El objetivo es claro: recordarnos a dónde nos llevan los ejercicios de ilusionismo cuando se escapan del contexto artístico y se busca aplicación en la realidad. Recordando a Jesús G. Maestro, hablamos, en definitiva, de una comunidad de psicópatas, muchas de las veces altamente cualificados por vía académica, “que buscan las pisadas de don Quijote por los caminos de La Mancha”.

Reseñable en este propósito de desmitificar a todos los hijos del idealismo es el primer capítulo de la serie francesa Colapso, en cuya presentación, los personajes comprendidos en el rango de edad presentado con anterioridad, se enfrentan absolutamente desprovistos de herramientas al final del sistema democrático en el que se amparaban.

Realizada por el colectivo Les Parasites, esta serie ha cosechado un éxito rotundo en tiempos de pandemia recogiendo con menos artificio y más sutileza la experiencia de otros productos como The Walking Dead, Black Mirror o The Handmaid´s Tale.

La serie, narrada en pequeños capítulos, viene a explicar qué ocurriría si las democracias modernas -y por ende todos sus sucedáneos- terminaran por derrumbarse en lo que los ingenuos denominarían “de la noche a la mañana”. A diferencia de otros artefactos distópicos, la presentación de dicho colapso no se da con tintes orwellianos en tiempos más o menos lejanos, al más puro estilo de Bradbury, Cuarón o Huxley, sino que tienen pie y medio apoyados en un presente narrativo con demasiados paralelismos con la realidad. No es de extrañar, por tanto, que al ver la serie nos sintamos, de alguna manera, como los romanos que asistieron a la destrucción de su propia civilización, con las hordas de bárbaros arramplando por el Foro, tal y como en las primeras páginas de su libro “La opción benedictina”, nos recuerda Rod Dreher.

La mirada crítica ante el mundo que nos espera

Los católicos que critican esta obra, publicada por Ediciones Encuentro en 2018, se han quedado con la visión ofuscada que el libro plantea hacia el final del mismo, que no es sino una pulsión de naturaleza religiosa que encuentra su sublimación en pequeñas comunidades que incurren en el feudalismo endogámico. En cualquier caso, aquellos que han “ridiculizado” la obra hacia el final de sus páginas, parecen haber obviado de sus análisis la densidad que proporciona Dreher a la hora de narrar la historia de aquellos que asistieron al final de su modo de vida y que lejos de sucumbir a la barbarie, decidieron alejarse a las montañas a fundar monasterios donde salvaguardarse y esperar, si es que así debía de ser, el apocalipsis. Una nueva forma de vida ante el colapso de otra.

Y lo que sobrevino no fue el fin del mundo, sino el comienzo de una nueva era.

El fin de la democracia posmoderna no significará el fin del Estado ni del comercio pero sí supondrá de una exigencia descomunal para quienes heredarán el mañana y tendrán que definir nuestro papel en el tapete de la nueva guerra cultural, que tendrá a la República Popular China y sus aliados como agentes decisivos a la hora de marcar el nuevo orden mundial. A esta cita con la historia podemos llegar fortalecidos o desinflados. Podemos llegar haciendo halago de nuestra memoria, defendida a fuego y sangre, o dejarnos sabotear por las actuales clases dirigentes, fascinadas por la ilusión de reinventar al hombre -empeñadas en la inclusión de los nacionalismos desvertebradores- sin atender a las amenazas reales que asolaran nuestras fronteras en las próximas décadas. El perpetuo duelo a garrotazos con el prójimo sin atender a lo que hay al otro lado de la estepa.

Sea como sea, a la hispanidad se nos exigirá afrontar con valentía los envites que puedan venir por parte de sus enemigos. Pero para ello es esencial, por un lado, la identificación de los mismos y, por otro lado, la aniquilación de la leyenda negra que nos tilda históricamente, como a ingleses o franceses, de ser un “imperio depredador”. España y sus provincias de ultramar -hasta la llegada de los borbones afrancesados- fue un imperio generador de cultura, de ciencia y de mestizaje, no excluido de episodios más o menos avergonzantes, pero que, haciendo balance, es indiscutible el valor que lega en sus casi tres siglos de dominio continental dejando para la posterioridad las más altas cotas de excelencia artística.

Es por ello que resulta absolutamente necesario que la generación de los 90, “los felices”, afilen y preparen una mirada crítica, desprovista de espejismos y fanatismos, capaz de mirar con arrojo y valentía a la realidad tal y como es: cruda y feroz cuando se despliega a través de la naturaleza pero absolutamente sobrecogedora y de una belleza palpable en la cotidianeidad de sus días.

¿Dónde están los cristianos? Estar en el mundo sin ser del mundo

En Asuntos sociales/Religión por

Durante los últimos meses se ha iniciado un interesante diálogo en medios de comunicación acerca de la presencia cristiana en la sociedad. ¿Dónde están los cristianos?, se preguntaba Diego S. Garrocho en el diario El Mundo. El artículo recibió numerosas réplicas, entre ellas las del filósofo Miguel Ángel Quintana en El Subjetivo, José María Torralba en El Español, Miguel Brugarolas en El Independiente y otras muchas publicaciones. La llamada de atención de Garrocho ponía de relieve la aparente incomparecencia de actores específicamente cristianos en la llamada «batalla cultural». Aquellos que, se supone, representan la fe sobre la que se construyeron Europa y la civilización occidental, ¿qué tienen que decir hoy? ¿Dónde están escondidos? Es más: ¿por qué están escondidos?

Sigue leyendo
1 2 3 21
Ir al inicio